06 July 2006

Consulta en relación a las pseudociencias

Estimados amigos escépticos de las así llamadas pseudociencias

Mi nombre es Miguel A. Jordán y soy ingeniero civil electricista chileno (U.Chile).

A través de la presente quería hacerles unas consultas muy particulares que creo que Uds. podrían conocer mejor considerando cierta literatura que he leído de Uds. en relación a las pseudociencias.
Como breve introducción, quisiera comentarles que junto a varias otras personas he sido testigo de fenómenos aéreos anómalos inteligentes para los cuáles no hemos podido encontrar una explicación convencional satisfactoria y por ello, conociendo también varios fenómenos aéreos anómalos naturales, hemos resuelto que lo vivido por nosotros puede ser efectivamente definido como una experiencia OVNI aplicando el sentido básico y técnico de la palabra.
En nuestras experiencias ocurridas en Chile observamos los objetos de día y también de noche y en algunas ocasiones estos objetos llevaban luz propia, y creímos percibir que la superficie de la estructura exterior del objeto era aparentemente metálica estando losobjetos bastante tiempo a la vista y a muy poca distancia nuestra (entre 100 y 1000 metros de distancia). Estos objetos desarrollaron maniobras del tipo zig-zag y también algunas de detención instantánea luego de desplazarse a una velocidad grande lo que técnicamente es una parada en seco.
Les menciono la curiosidad de estos hechos porque como ingenieros (y algunos que trabajamos en aspectos médicos) sabemos que muchos de estos movimientos nopodrían ser soportados por alguna persona que estuviera dentro de estos vehículos, en caso que efectivamente hubiese algún tripulante dentro. Menciono el término "tripulante" porque claramente nos quedó la impresión de que el objeto se comportaba de manera inteligente y por ello uno puede suponer que alguien o algo lo controlaba por dentro pero también es muy factible que alguien lo manejara de manera externa remota.
Uno de los vehículos observados tenía las siguientes dimensiones mínimas: 10mt de largo, 8 metros de ancho y tres metros de alto y a modo de comparación un volumen así permitiría teóricamente alojar a varias personas en su interior aunque no conocemos losmecanismos que permiten que estos objetos se muevan y las dimensiones de estos dentro de esos vehículos.
En resumen, queremos indicarles que creemos que tanto el objeto en sí como su comportamiento tenían características asociables a alguna "inteligencia" y en especial su aspecto aparentemente "metálico" sugiere que fue fabricado en alguna parte porque nocreo que sea muy normal que la naturaleza sea capaz de fabricar o generar tal fenómeno y mantenerlo por tanto tiempo a nuestra observación. Pero fue su comportamiento lo que nos pareció indicar la presencia de cierta inteligencia pero esto aún a mí me esdifícil poder explicármelo de una manera satisfactoria. En este sentido uno se pregunta “qué es inteligente?” o “cuándo estamos ante un fenómeno o una manifestación inteligente?” ya que aquí entran a jugar aspectos subjetivos.
Junto a otros testigos también hemos creído posible que estos objetos avistados hubiesen sido fabricados por alguna potencia militar y tecnológica y que tuvieran algún permiso de sobrevolar los cielos chilenos pero dudamos claramente de eso porque comoingenieros sabemos que ningún dispositivo de ese tipo (por ejemplo del tipo dron que se puede ver en http://en.wikipedia.org/wiki/Unmanned_Aerial_Vehicle) es capaz de desarrollar los movimientos que esos vehículos desarrollaron, por ejemplo el que la armazón del vehículo haya soportado esos virajes bruscos.
Con nuestros colegas estamos seguros de haber visto concretamente al menos un OVNI y otros fenómenos similares en varias oportunidades. Con algunos de ellos hemos querido dedicar parte de nuestro tiempo en entender este fenómeno y las conclusiones de diversos estudios relacionados, entre los que encontramos algunas publicaciones de Uds.
Por ello y luego de este preámbulo quisiera plantearles las siguientes preguntas personales:
1) En alguna página representativa de la postura escéptica leí un artículo en donde se cita lo siguiente: “Una seudociencia es un montón de macanas que se vende como ciencia. Ejemplos: alquimia, astrología, caracterología, comunismo científico,creacionismo científico, grafología, ovnilogía, parapsicología y psicoanálisis. En este sentido quiero comentarles que debido a nuestra experiencia nos acercamos a los ovnílogos locales y conocer sus investigaciones y conclusiones.
Además aceptamos participar de sus actividades investigativas y a lo largo del tiempo pudimos entender mejor este estudio en Chile. Nosotros descubrimos que en caso de algunos investigadores existe cierta incomprensión (especialmente por parte de investigadores escépticos) en cuanto a entender la labor de ciertos ovnílogos (de terreno) y muy en especial la naturaleza del fenómeno investigado.
También descubrimos organizaciones más serias que otras que tratan de lidiar con este estudio de la mejor manera y por ello vuestras críticas no las entiendo y quisiera pedirles tuvieran la amabilidad de comentarme cuáles son vuestras experiencias alrespecto y porqué habrían llegado Uds. a esa conclusión en cuanto al ambiente ovnilógico y su ciencia.
Les comento esto porque descubrimos que algunos ovnílogos (o ufólogos) que estudian estos fenómenos de manera seria tienen claro que el fenómeno tiene inteligencia propia y determina a quién se le presenta y a quién no, por lo cuál no pueden aplicar el métodocientífico de manera rigurosa pero al menos tratan de rescatar cierta información que puede ser de ayuda para estudios posteriores más rigurosos.
Algunos de ellos buscan acercarse a esta manifestación y en este proceso van desarrollando herramientas propias que no necesariamente satisfacen las condiciones que el método científico exige, pero no por ello el conocimiento generado por ellos deja de ser válido.
Cuál son vuestras opiniones al respecto?
Aunque es cierto que muchos investigadores no cuentan con los recursos apropiados para la investigación aún así investigan de la mejor forma posible lo que creo que es meritorio y necesario pues sino existiría aún más desconocimiento respecto a estas materias.
Por ello creo que no aplica la crítica en cuanto a que ellos no trabajan de manera científica lo que ciertamente es así pero no por ello no generan información válida.
Descubrí que los ovnílogos estudiaron disciplinas diversas que a veces no contienen todo lo necesario para poder investigar completamente un fenómeno de esta naturaleza, por lo que necesitan capacitación, pero tampoco existe apoyo de instituciones científicaspuesto que algunas de ellas consideran que investigar el tema no es científico y además no quieren involucrarse en investigaciones en la cuáles sus pares científicos los critiquen por la naturaleza “no científica” con que se tilda a la investigación de este fenómeno. Es decir, los ovnílogos son criticados pero a la vez no reciben apoyo. Esto implica que en largo plazo, si ya no tuvieron el apoyo científico para poder realizar alguna etapa investigativa basada en el método científico, menos lo harán si es que selos discrimina y se les aisla y no se les apoya.
En este sentido les consulto si Uds. han podido participar de estudios conjuntos y cuáles han sido vuestras experiencias y conclusiones?
Creemos que el punto más importante por la cual el ovnílogo se siente complicado en su estudio, se debe a las limitaciones propias que les impone el contextofenomenológico estudiado así como la manifestación inteligente anómala.
Por ello no puedo entender aún las razones por las cuales algunos colegas que dependen del método científico niegan por dogma la calidad de información y conocimiento que puedan llegar a presentar estos “ovnílogos” o “ufólogos”.
Por ello les pregunto también: cuál es el criterio para determinar cuándo un investigador hace ciencia y cuándo no? Es necesario basarse estrictamente en el método científico para generar conocimiento válido? Cómo se clasifica entonces el resultado de losestudios realizados por personas que no siguen el método científico? Acaso no entra aquí casi el 90% de la población mundial, sino más?
También les pregunto quién puede definir si mediante un estudio particular se está haciendo ciencia o no? Con esto trato de entender cuándo se usa “el término”ciencia y cuándo “el término” conocimiento.
Dado que me he informado más cuidadosamente de un sinnúmero de críticas a los ovnílogos y a otras disciplinas denominadas pseudo-científicas, o proto-científicas o anti-científicas, me he encontrado con que muchos escépticos férreos presentan argumentos basados en el método científico que me parecen insostenibles, poco prácticos y poco apropiados, no por el hecho de ser científicas sino justamente porquela aplicación que se hace de ellas (extrapolación o intrapolación de una teoría) se saca de contexto.
Este punto es crucial, porque se trata de que el fenómeno se rija según las condiciones del método científico siendo que en realidad es el investigador quien tiene que tratar de ver el modo de aplicar el método indicado (sea científico o no) para el estudio del fenómeno y no al revés. Entonces veo que existe una crítica que está basada en un desconocimiento del fenómeno anómalo investigado y en una aplicación fuerade contexto del conocimiento de otros fenómenos similares.
De modo adicional, me sorprende que en la sociedad haya gente que represente al método científico como contraparte a los ovnílogos, pero que no hayan reparado en lo inadecuado y poco criterioso de muchas de las fundamentaciones de los escépticos que se basan en el método científico para criticar pero que no lo aplican en el día a día o que se salen del contexto particular en el cuál ellos aplican el método científico para criticar a los ovnílogos.
Creo que varios argumentos escépticos demuestran el desconocimiento del fundamento científico de fondo que se trata de proponer para explicar ciertos fenómenos como causas absolutamente convencionales y comprobables científicamente.
También he notado que muchos escépticos críticos del tema OVNI desconocen la definición de los términos científicos que ellos emplean para criticar ya que no tienen ni idea de lo que han argumentado y demoran días en responder a nuestras consultas y cuando responden, uno vuelve a preguntar detalles adicionales de algún aspecto por ellos mencionado, y nuevamente descubrimos que se demoran días en responder hasta que definitivamente o no responden o simplemente aluden que “todo esta científicamente comprobado en el sentido de que “esto o esto otro no existe”” y que notiene sentido discutir más el tema. Esto último es una demostración de que no existe una sana autocrítica por parte de varios escépticos cuando ellos mismos tratan de exponer el porqué de la inconsistencia del sentido de estudiar estos fenómenos y peor aún de las razones por las cuáles estos fenómenos no existen (o que no pueden o no deben existir) como los testigos los percibieron, sino que les dan explicaciones que a veces son muy dudosos y no están considerando la verdadera dimensión de los hechos y de susconsecuencias.
Vale decir, estamos en presencia de personas que aún estando a favor de los científicos y del método científico están haciendo un uso indebido y sin sentido claro de aspectos científicos confundiendo el ambiente en vez de dar una respuesta más contundente.Más aún, de pronto queda manifiesta la existencia de escépticos que son tanto o más fanáticos que aquellos creyentes a los que critican.
Con ello simplemente queda claro que los ovnílogos expertos no encuentran contrapeso alguno a la hora de poder buscar críticas para así generar mejores argumentaciones en sus estudios. Vale decir, algunos ovnílogos efectivamente tratan de ser autocríticos pero cuando exponen abiertamente sus proposiciones respecto a las posibles explicaciones de los fenómenos estudiados reciben una crítica no constructiva.
Esto último no le hace bien a esta actividad investigativa (hacia ambos lados). De pasada, estamos en presencia de personas que más allá de ser escépticas, tampoco tienen relación alguna con la aplicación real del método científico pero lo argumentan como si lo conocieran en forma empírica. Obviamente ellos no están obligados a demostrar queson especialistas en el método científico en caso que sus disciplinas no tengan relación alguna con este método, pero creo que en vez de hacerles un favor a las disciplinas convencionalmente académicas y científicas, las perjudican. Simple y técnicamentepodríamos clasificarlos de charlatanes científicos, calidad que también se emplea para calificar a los mismos ovnílogos. Esto me parece muy paradójico, por no decir tragicómico. Por ello me parece curioso que pocos escépticos hayan sido más claros en mencionar públicamente esta paradoja.
Si Uds. me permiten alargarme un poco quisiera especificar ciertos rasgos adicionales que hemos descubierto en algunos ovnílogos que me ha tocado conocer:
a) algunos ovnílogos no venden su ciencia sino simplemente exponen los resultados a los que han podido llegar a través de mucho sacrificio y muchas limitaciones. Ellos invierten sus propios recursos económicos para dedicarle tiempo al asunto así comopara costear los viajes a lugares en los cuáles ocurrirían estos fenómenos anómalos.
b) algunos ovnílogos dicen haber sido testigos de la presencia de seres y fenómenos y/u objetos que se materializan de la nada y algunos buscan registrar alguna de estas manifestaciones y aunque no logren dar por ejemplo con la filmación o fotografía de prueba no por ello podemos decir que ellos están alejados de una búsqueda científica o en busca de algo concreto luego analizable por otros.
c) algunos ovnílogos no creen en el fenómeno sino que lo dan por hecho dado que según estos les queda claro que lo que vieron en variadas ocasiones lo vierondetenidamente y bajo distintas condiciones. Además se descubre en algunos suficiente autocrítica para poder diferenciar una alucinación y/o una ilusión en comparación a aquello que observaron más allá de la falta de prueba física tangible y/o la presencia deotros testigos en el mismo lugar y momento.
Por ello creo que no se puede clasificar siempre a estos ovnílogos como “crédulos” especialmente considerando los argumentos básicos que cualquier persona requiere para saber que está en presencia de un estímulo externo. Estos argumentos también losaplicamos nosotros de manera natural día a día sin necesidad de mucha prueba científica. Si yo llego a mi casa y encuentro a mi novia sentada en la mesa, lasaludaré dado que doy por hecho que la estoy viendo y ubicando en el lugar indicado. Al parecer este mismo mecanismo es el que ocupan estos ovnílogos y cualquiertestigo, y esto es así para cualquier fenómeno no necesariamente anómalo.
d) existe rivalidad y mucha crítica entre algunos ovnílogos en la búsqueda de generar un ambiente basado en casos veraces y en conclusiones limpias. Esto divide las aguas entre ovnílogos que se consideran éticos y ovnílogos considerados fraudulentos lo queindica que existe autocrítica. Esto es evidente cuando algunos ovnílogos se enfrentan a otros ovnílogos justamente porque han descubierto fraudes y no están dispuestos a aceptar que estas falacias sean difundidas como pruebas OVNI dado que se perjudica ala actividad en la que creen y se pasarían a llevar la seriedad y la ética mínima. Así que no se puede criticar a todo ovnílogo de fraudulento.
e) algunos ovnílogos parecen ser reacios a cambiar sus principios no porque no estén dispuestos al cambio cuando fallan o cuando las mejoran sino porque creen que no es llegar y asumir nuevos principios siendo que aún no pueden excluir los principios antiguos y los hechos anómalos anteriores. Al parecer este es un tema crítico para ellos porque ellos requerirían de mucho tiempo para poder descubrir si algunos presuntosprincipios son correctos o en caso de no ser así descubrir por dónde no lo están y por dónde si estarían correctamente enfocados. Por ello no tiene sentido calificarlos de investigadores ciegos en sus creencias.
f) algunos ovnílogos buscan justamente las novedades porque de ellas aprenden y por lo visto el fenómeno es en sí novedoso en el modo de presentarse a través del tiempo. Es justamente la novedad lo que más necesitan dado que los encuentros cercanos con OVNIs les son por lo general esquivos, y por ello necesitan de nuevos encuentros para volver a tener una oportunidad para poder apreciar estas manifestaciones. De hecho muchos de ellos van a tener encuentros personales llamados “experiencias de contactos” con la esperanza de poder vivir experiencias aún más cercanas con estas manifestaciones o fenómenos.
Quizás esto último ha sido muy criticado porque va en contra de algunos postulados científicos especialmente en lo que se relaciona al subjetivismo ya que cuandodesarrollan estas prácticas van con una expectativa que puede llegar a influenciar el modo de percibir el fenómeno o de asimilarlo cognitivamente pero ello no invalida una posible experiencia de este tipo.
Por otra parte los encuentros con esta manifestación inteligente parecieran producir reacciones psicofisiológicas y emocionales significativas lo que a veces le genera miedo al investigar, al buscar una experiencia de supuesto encuentro con esta realidad pero lo hacen por que la necesitan para seguir adelante en el conocimiento de esta realidad.
Por ello veo que existe mucha incomprensión y desconocimiento al respecto y poco pueden hacer los ovnílogos para abordar este tema si es que no hay una mínima apertura de mente de parte de algunos escépticos en comprender el contexto fenomenológico enconsideración. Además sabemos que algunos de los ovnílogos han invitado a personas (creyentes o escépticas) a salidas a terreno o “vigilias” hacia lugares en donde se supone que el fenómeno ha sido reportado con mayor frecuencia. Ellos quisieran llevar a mucha gente a estos lugares pero justamente los invitados desearán inconscientemente poder corroborar la realidad del fenómeno pero la manifestación de estas inteligencias no es algo que ocurra necesariamente en todos los casos.
Por ello los ovnílogos saben que solo por invitar estarán inconscientemente generando una expectativa en los demás participantes. Claramente en caso de ir a una vigilia y que no suceda nada, hará que los participantes sean más críticos al respecto y que lostachen de sin vergüenzas o locos o irresponsables. Esto es un hecho que conviene recordar porque limita la capacidad del ovnílogo para poder mostrar este tipo de manifestaciones a los demás. Esto último es importante considerarlo porque indica claramente que el fenómeno no es algo que el investigador pueda invocar cuandoquiera y esto indica en parte que la manifestación detrás de los fenómenos OVNIs tiene inteligencia y decisión propia y elige cuándo, dónde y a quién aparecerse. Por ello el ovnílogo está en parte esperando su cuota de suerte y es dependiente del “ánimo” o de la “voluntad” de estos supuestos seres detrás de los OVNIs en cuanto a lograr un contacto.Algo así dentro del ambiente basado en el método científico sería poco tradicional a no ser por algunos casos particulares (por ejemplo, el estudio de los animales en sus hábitat naturales).
No está demás decir que existen investigadores de lo paranormal y OVNI que justamente quisieran lograr descubrir mejores pruebas de este tipo de fenómenosporque justamente conocen el fuerte impacto que podrían llegar a tener en la sociedad la aceptación de nuevos paradigmas que se supone que existen pero que han sido negados por los estamentos aplicadores del método científico porque no hallarían cómo enfrentarun fenómeno que siendo real muestra que el método científico no daría a basto y no sería lo suficientemente adecuado para explicar el hecho de la existencia de estas inteligencias. Quizás por otro lado ocurre también que la naturaleza esquiva de estasinteligencias permite que los ovnílogos o los parasicólogos no puedan tener toda la suerte necesaria para poder obtener los registros necesarios que permitan aplicar un método científico con resultados más concluyentes que los que actualmente existen enrelación a esta fenomenología.
Justamente a veces por razones no necesariamente investigativas sino lucrativas es que es posible suponer que algunos investigadores de lo paranormal si les interesa por poder generar y obtener la información adecuada de modo de incitar a la aceptación de nuevos paradigmas.
g) los ovnílogos tienen y mantienen ciertas creencias al igual que los investigadores que se basan en el método científico. Los usuarios y creyentes en el método científico lo usan y confían en este método casi como si fuera un dogma más allá que el método nofue propuesto para este fin. Así que si tuviéramos que decir que los ovnílogos están atados a un cuerpo de creencias entonces técnicamente podemos usar el mismo criterio para clasificar a aquellos que aplican el método científico y los que no también lo hacen.
h) algunos ovnílogos no entienden la crítica que se les hace a su actividad especialmente considerando que de ellos se espera poco menos que sean los intermediarios entre los OVNIs y el mundo científico para generar un acercamiento y dar pruebas de laexistencia del fenómeno. Esto es un ideal que se quisiera todo ovnílogo idealista y novato al iniciar su actividad en el tema pero para los ovnílogos más expertos esto estaría lejos de ser posible y tampoco les interesa mayormente. Al parecer esto se debe a que ellos van descubriendo progresivamente un interés propio en el tema que se personaliza cada vez más y que obviamente no puede siempre ser sólo una labor social.
También hay investigadores del tema que se quejan de la crítica pero no la ven como una ayuda para mejorar sus debilidades o para encontrar nuevos modos de abordar la manifestación o para descubrir mejores modos de satisfacer las demandas de los interesados en el fenómeno. Pero también es importante mencionar que mucha crítica realizada a los ovnílogos se ha hecho desde una perspectiva globalizadora y eso al parecer no tiene sentido para ellos y esto se debería nuevamente al desconocimiento del tema y a la realidad investigativa que tienen los críticos que no se involucran con este estudio.
No se puede meter a todos los ovnílogos en una misma bolsa y suponer que todos ellos se basan en las mismas creencias, estrategias, especulaciones, ideales, métodos investigativos, conocimientos y argumentaciones. De hecho muchos escépticos desconocen que dentro de las mismas comunidades académicas científicas existen particulares que son científicos de día pero de noche desarrollan actividades que notienen nada de “científicas” sino todo lo contrario, más cercanas al esoterismo o a veces definitivamente “anti-científicas” desde la perspectiva de lo que se entiende por método científico. Personalmente me he topado con personas que académicamente tienen undiscurso escéptico hacia actividades tales como la ovnilogía o la astrología o la parasicología pero luego en privado sus argumentos y sus modos de comportarse distan mucho de que entendemos por “escépticas” en estas materias.
Aquí cabe recordar que existen académicos e investigadores que al igual que nosotros también han sido testigos de manifestaciones que hasta ese momento les eran desconocidas y los cuáles caben perfectamente dentro de la definición exacta y precisa de OVNI o el fenómeno anómalo relacionado. Estos colegas saben que hablar respecto a estas cosas es casi tabú dentro del ambiente dado que con solo contarlas se encontraráncon las mismas críticas inflexibles que los escépticos más duros usan para atacar a los investigadores de lo paranormal. Aunque ellos solo quieren contar sus experiencias algunos de ellos no lo hacen al considerar la poca apertura de mente de algunosmiembros de su comunidad que usarán esta narración del evento extraño para poder desacreditarlos o buscar mayor valoración e imagen de seriedad. Así que dentro de la comunidad científica existe ya una actitud anti-natura y que es justamente contraria a los fines que persigue y propone.
Sólo unos cuántos de ellos han llegado a puestos académicos e investigativos muy altos o también han llegado al final de sus carreras y por ello se pueden dar el lujo de comentar sus experiencias con menor miedo a que los desacrediten en especial porque los posibles críticos serán subalternos suyos que se cuidarán de hacer una crítica fuerte de modo de no tener problemas personales o desventajas a futuro con este académico de prestigio. Por ello les pido por favor a Uds. me propongan una definición adecuada para lo que entendemos por el término “científico”.
i) algunos ovnílogos buscan como primera cosa la explicación de ciertos fenómenos en base a la utilización de leyes generales pero lamentablemente esto no es consistente con la calidad de las pruebas o evidencias sean a favor o en contra de una teoría pro “anómala” real. Por ello no se puede decir tan fácilmente que los ovnílogos no buscan o no usan leyes generales. Justamente los casos básicos que no han sido definitivamente OVNIs sino OVIs (identificados) se han basado en la utilización de leyes generales.
j) la experiencia con la manifestación OVNI o paranormal indica la existencia de una realidad que no nos es conocida de manera correcta y que tampoco ha sido debidamente estudiada en terreno (en el lugar de los hechos) por un grupo numeroso de investigadores (sea basado en el método científico o no), por lo que generalmente son escasos los representantes académicos y científicos que dan su tiempo a entender y concebir el fondo investigado. Justamente la realidad de lo vivenciado lleva a los ovnílogos a proponer alguna explicación plausible por muy ridícula o lejana queparezca para la sociedad pero estas mismas proposiciones quedan reducidas a un sin sentido o a una incompatibilidad real con la naturaleza del fenómeno de fondo no porque los ovnílogos en sí no sepan aplicar bien los criterios sino porque el fenómeno en sí es espúrreo en su aparición lo que dificulta una percepción acabada y detallada de las propiedades del fenómeno.
Esto también es así porque en las mismas experiencias directas, cercanas y de larga duración los ovnílogos quedan con la sensación de que más allá de la realidadgenuina de lo observado, igualmente se van formando más preguntas que respuestas. Si a esto sumamos que las preguntas anteriores no fueron bien respondidas en un principio entonces no tiene sentido presionar a estos investigadores para que sean más efectivos en sus investigaciones y conclusiones.
Vale decir, el fenómeno es al parecer de una significación más profunda de lo supuesto teóricamente por la sociedad y por ello no es posible dar una teoría explicatoria tan simple y práctica porque con ello algunos ovnílogos no sienten que estarían siendolo suficientemente rigurosos, esto al menos consigo mismos. Por ello es que de pronto algunos ovnílogos han tratado de esbozar teorías o proposiciones que se ajusten de la mejor manera posible a lo asimilado a lo largo del tiempo y estas resultan finalmente algo “incompatibles” con varios de los principios más seguros y tangibles de la ciencia basada en el método científico.
Pero ellos tampoco tienen pruebas para dirimir bien en uno o en otro favor pero aún así lo intentan. Por ello es importante ser más cuidadosos (no necesariamente piadosos) en las críticas que se están haciendo a una proposición relacionada a lo OVNI porque se está tratando de realizar una difusión básica basada en aspectos concretos que por lo general no son tan fáciles de explicar dado que no tienen las pruebas de fondo para sustentarlas. Por ello las fotografías y videos de OVNIs no son para ellos el mejor indicio de lo amplio del fenómeno en sí.
Ahora bien, si como Uds. bien dicen, ellos proponen la existencia de algunas habilidades que contradicen los principios básicos científicos eso no debiera sermayor problema a menos que de la proposición pasen a darlo como un hecho general comprobable. Muchos ovnílogos saben que habilidades tales como la telepatía son casi un hecho en la realidad del fenómeno, prefieren no mencionarlas porque saben queno pueden demostrarlas. Así que de pronto es mejor dejar que no haya tanta presión hacia ellos y permitir que ellos esbocen sus postulados y expliquen mejor dentro de sus limitaciones el porqué sienten o están seguros de lo que proponen a los demás o de lo que creen para sí mismos.
k) existen estudios científicos en donde interactúan parapsicólogos (que de hecho también son investigadores y profesionales universitarios) e investigadores especialistas de las neurociencias. Además existen variados estudios científicos que se presentan como tal y que se realizaron supuestamente para probar otras hipótesis pero que en realidad tenían como objetivo principal estudiar fenómenos paranormales o aspectos relacionados a este tipo de sucesos como por ejemplo las secuelas en los testigos o posibles diferencias orgánicas y funcionales que permitan explicar esas capacidades anómalas. Estudios de este tipo se llevan y se han llevado a cabo usando distintas técnicas de registro como por ejemplo la electro-encefalografía u otras basadas en laestimulación eléctrica del cerebro, con resultados a favor y en contra. Desconozco el caso de la astrología. Además habría varios métodos usados hoy en día en la estadística contemporánea que derivaron de la búsqueda de herramientas estadísticas más críticas y que permitieran valorar mejor los resultados de estudios de fenómenos paranormales. No tengo mayores antecedentes para informar respecto a si estas ciencias de lo anómalo formen sistemas de componentes interdependientes pero sí es posible afirmar que estas si interactúan con ciencias del método científico.
Otro aspecto importante a considerar es el hecho que a nivel académico y de investigación muchos institutos e universidades han preferido negar o no apoyar larealización de experimentos de esta índole justamente porque consideran que el tema es algo tabú científicamente hablando y que por ello no quieren recibir críticas a la calidad de sus investigaciones tradicionales. Con ello es posible apreciar que quizás si existan variadas proposiciones para llevar a cabo estudios de este tipo pero por consideraciones como la anterior estas finalmente no se lleven a cabo o porque los recursos para estos experimentos han sido derivados a experimentos que le permitan a dichos centros investigativos generar publicaciones que permitan nuevos retornos de recursos para proyectos futuros. Esto no puede dejar de ser considerado un hecho importante al criticarse la falta de interacción entre investigadores de las áreas basadas y no basadas100% en el método científico.
l) la ovnilogía se funda no solo en la existencia de un fenómeno anómalo inteligente real sino también en la existencia de fenómenos que aún siendo convencionales son percibidos de manera incorrecta por sus testigos. Además la ovnilogía estudia fenómenos que en algún momento dado son desconocidos para el mundo académico y que luego pasar a engrosar el conjunto de fenómenos anómalos naturales pero que sinla actividad ovnilógica hubiesen sido fenómenos que no habrían sido explicados sino hubiesen sido previamente registrados, informados e investigados. Todo esto indica que la ovnilogía requiere del conocimiento del modo en que los testigos aprecian fenómenos no necesariamente anómalos (los de interés para el investigador) así como del modo de identificar fenómenos naturales sorprendentes que puedan ser percibidos y clasificados como OVNIs o fenómenos de esa naturaleza.
Por ello no sería cierto que al menos la ovnilogía no se funda sobre un cuerpo de conocimientos auténticos. Otra cosa distinta es el hecho de que la ovnilogía no sea tan productiva y eficiente en lograr generar esos conocimientos pero quizás no es siempre la intención inmediata de esta ciencia.
Aunque es cierto lo que algunos de Uds. indican en cuanto a que es necesario estudiar por ejemplo la neurobiología y la psico-fisiología cuando se trata de descartar un caso paranormal u OVNI en el cual pudiese haber algún mecanismo neuronal del olvido o delplacer, del mismo modo habría que decir lo contrario, que aquellos que quieren extrapolar sus conclusiones desde la neurobiología y la psico-fisiología. Deberíanestudiar los procesos como se van manifestando estas inteligencias y estos fenómenos anómalos lo que a los ovnílogos les lleva mucho tiempo asimilar personalmente porque por lo general esto se entiende bien una vez que el mismo investigador de lo paranormal ha vivido una experiencia similar (o justamente una pseudo-experiencia de este tipo quetenga una explicación convencional). Por ello es que no se puede llegar y suponer que el ovnílogo o el parasicólogo deba ser un experto en toda la materia de la neurobiología y la psico-fisiología porque estaría saliendo del contexto de interés particular y así también no puede dedicarle todo el tiempo disponible porque no podría abocarse al estudio del fenómeno anómalo con el suficiente tiempo que se necesita. Por ello es difícil definir cuál es el trade-off o el modo regulado de entrar a conocer otras ciencias basadas en el método científico que tengan relación con los fenómenos paranormales y permitan entender mejor un caso sea que se concluya que este corresponda a una causa convencional o a una anómala o incluso a una mixta, como puede llegar a ser por ejemplo el caso de las posesiones demoníacas o el caso de ciertas alucinaciones de algunas personas (no necesariamente esquizofrénicos). Y lo mismo debiera darse vice-vera para el investigador que se basa 100% en el método científico cuando este trata de investigar según su paradigma alguno de estos casos “anómalos”.
Creo que asimismo no tiene sentido invocar aquí el supuesto de que en la ovnilogía o en ciertas ciencias parasicológicas no haya conocimiento nuevo, sea que se base o no en “repetir o siquiera inventar fórmulas huecas”.
Por ello, para el caso de la ovnilogía no es cierta la premisa de que esta ciencia es fácil (o facilista) y que no requiere un largo aprendizaje, sino justamente es el largo aprendizaje el que permite ir descubriendo lo real del fenómeno y lo complejo de interaccionar con las inteligencias detrás de las manifestaciones y fenómenos. Decir lo contrario puede indicar desconocimiento de causa de la casuística particular que se estudia.
m) respecto a la suposición de que la ovnilogía (y quizás otras ciencias de lo paranormal) no estarían interesadas en tener uso práctico, es posible dar los siguientes argumentos que lo contradicen: existen variados investigadores que entienden que en casos muy particulares ciertos testigos presencian y viven experiencias desagradables en las que efectivamente se manifiesta alguna inteligencia y algunos de estos testigos dicen la verdad respecto a lo genuino de sus experiencias pero dado que no hayan cómo llevar el fenómeno o algún registro a los investigadores (usuarios del método científico o no) se encuentran con una sociedad que duda de sus experiencias, que condiciona su capacidad de discriminar lo real de lo supuestamente irreal, son víctimas de prejuicios no solo por parte de los mismos médicos psiquiatras o psicólogos que los tratan sino de colegas y familiares y finalmente incluso llegan a ser aislados socialmente pudiendo incluso condicionar la seguridad de sus roles familiares.
Por ello da pena ver que existan pocos investigadores usuarios del método científico y que han sido honestos en reconocer públicamente sus experiencias con lo paranormal y OVNI, o que aún no habiendo sido testigos descubren que algo real ajeno a lo tradicional afecta a ciertos testigos llevándolos a padecer traumas, trastornos y enfermedades propias de una aislamiento social y familiar, así como otros problemas sociales. En estos casos estos investigadores buscan apoyar a estas personas sabiendo que les será muy difícil eliminar la fuente de sus angustias y miedos, a saber, la manifestación de estas inteligencias.
Por ello es difícil entender que la comunidad escéptica no sepa discriminar correcta y éticamente casos específicos y critique todo tipo de fenómeno de índole paranormal o anómala como parte de una irrealidad, o como parte de un trastorno o como parte de una percepción incorrecta de la realidad. Meter todo en un mismo saco es una actitud que se puede ver tanto en el ambiente crédulo así como creyente de la realidad, existencia y presencia de este tipo de fenómenos. Por ello es importante hacer un llamado a ambas comunidades en cuanto a tener más cuidado en sus críticas de modo de poder generar un ambiente y un conocimiento mejor de modo de poder ayudar a los testigos que se ven afectados por este tipo de fenómenos y manifestaciones o por otro tipo de causas que los llevan a creer o a percibir que han sido testigos de tales hechos anómalos.
Por ello no se puede hablar de que en toda la comunidad ovnilógica no se busque la verdad desinteresada. En este sentido es bueno comentar que en la comunidad científica hubo que desarrollar y hacer cumplir protocolos estrictos para que las investigaciones científicas así como sus resultados no sean manipulados para conveniencia de industrias y empresas asociadas al rubro investigativo, dado que hubo casos que infringieron un supuesto ético científico que es la verdad desinteresada.
Tampoco se puede decir que todos los investigadores de lo paranormal y lo OVNI “tiene explicaciones para todo” porque existen especialidades dentro de cada casuística que definen parcelas distintas debido a fenómenos que ameritan clasificaciones y denominación específicas así como tratamientos especiales.
Tampoco creo que tenga mucho sentido decir que “sus procedimientos y recetas son ineficaces por no fundarse sobre conocimientos auténticos”. De principio habría que definir qué es auténtico y qué no.
Por ello les pido a Uds. que me puedan indicar quién determina lo que es auténtico y lo que no es auténtico y si es que esto tiene sentido epistemológicamente hablando?
Respecto a la suposición de que la ovnilogía o alguna de las ciencias de lo paranormal “se mantienen al margen de la comunidad científica” habría que decir que esto no es así solo según lo expuesto en los puntos k) y l), sino porque la misma comunidadcientífica genera e inculca el rechazo a conversar estos temas abiertamente y en especial entre departamentos: quizás internamente se conversa dentro de los departamentos porque se valora la calidad humana de los investigadores y esas discusiones nosiempre pasan el umbral de ese departamento.
Caso conocido es el de algunos astrónomos que han tenido la valentía de comentar de manera pública o privada que ellos han visto y registrado fenómenos anómalos pero que existe una política de restricción de informar al respecto con el riesgo de dejar detrabajar en ciertos centros y observatorios en caso de dar a conocer pruebas de este tipo y más aún habrían instrucciones expresas de informar internamente al respecto y redirigir los registros a personas o grupos especializados. Nadie habla de ocultamiento de las pruebas cuando éstas deben primeramente analizarse debidamente y con el tiempo necesario (lo que puede tomar mucho tiempo) pero otra cosa es saber que talesregistros fueron tomados y que se desconoce la conclusión resultante de los análisis basados en el método científico que fueron aplicadas a los registros.
No es efectivamente cierto que los investigadores de lo paranormal y OVNI no publiquen en revistas científicas ni participen de seminarios ni de congresos abiertos a la comunidad científica sino que lo hacen pero la temática ha sido expuesta de talmanera que permita ver un interés y un enfoque netamente basado en el método científico ante un caso investigado porque presentarlo de otra manera hubierasignificado el rechazo de las autoridades académicas a llevar adelante ese estudio. Además aún siendo que la materia estudiada y expuesta en alguna revista o actividad relacionada a los medios usuarios del método científico no se relacione al tema parasicológico u OVNI en sí, esto no significa que el investigador no este presente en la actividad investigativa e informativa de la materia investigada, solo que no puede hacer tan evidente su apoyo al estudio de lo paranormal y OVNI debido a que conoce perfectamente la inflexibilidad mental, intelectual y emocional de muchos investigadores colegas y del medio investigativo ante la discusión de temas de este estilo.
De pronto algunos de nosotros nos asombramos con el modo con que algunos escépticos, que basan su argumento sólo en el método científico, declaran que los cultores de ese mundo científico no se relacionan con lo paranormal y lo OVNI, ya que desconocen las declaraciones que muchos investigadores del método científico han hecho de manera privada y así también desconocen la vida privada de muchos de estosinvestigadores, y de conocer estos hechos tendrían bases suficientes para recapacitar esos dichos erróneos. Nadie dice que el número de investigadores del método científico que viven una doble vida sea alto, pero al menos no es un mundo ínfimo. Cabe recordar que en el mundo existen muchas universidades que están emparentadas con organismos religiosos o nacieron como departamentos investigativos de tales organismos, y que por ello la visión de esos investigadores no necesariamente sea 100% escéptica al mundo espiritual y que por ello la visión basada en el método científico no es compartido por ellos en su totalidad, o quizás si por algunas horas del día, lo suficiente para poder llevar a cabo sus investigaciones y publicar.
Esto no significa que estos investigadores a favor de lo paranormal o lo OVNI o lo religioso no sometan sus ideas a la crítica de sus pares, pero obviamente discuten una información netamente tangible y reducida basada en hechos muy concretos pero limitados.
Por ello les quería hacer una nueva consulta, esta vez una contra-consulta: me puede Uds. proponer algún sitio en el cuál uno pueda encontrar escépticos que tengan argumentos realmente válidos basados en el método científico?
Por todo lo anterior es que les pido que consideren a bien algunos de los argumentos y hechos (por supuesto personales) que permiten aceptar una actitud más cuidadosa y no tan escéptica aunque si sanamente crítica ante la actividad de algunos investigadores delo paranormal y lo OVNI, aunque en realidad la idea de fondo sería que Uds. investigaran de manera profesional estas manifestaciones anómalas inteligentes sin depender de los investigadores que Uds. critican, y del mismo modo que Uds. pudieraninvestigar por cuenta propia e independiente esta realidad para algunos de nosotros e irrealidad para algunos de Uds.
Les escribo todo esto porque en algunos de vuestros artículos Uds. también mencionan dentro de los ejemplos de estas ciencias inadecuadas a la ovnilogía. Por ello les pido que tengan la gentileza de responderme a las preguntas expuestas puesto que me interesa vuestros modos de ver las cosas, vuestros argumentos y especialmente vuestras experiencias en este sentido y que los han llevado a tener una opinión escéptica que yo respeto.
Esperando que esta carta haya sido de vuestro gusto y que con ello podamos mejorar el ambiente investigativo y la generación de una información más adecuada y cercana a la realidad, se despide Atte. de Uds.



Miguel A. Jordán
Ingeniero Civil Electricista
Universidad de Chile
Email: esiomajb@gmail.com

10 February 2006

REGISTROS DE PRENSA

Misterio en la localidad machalina


¿Ovnis en Coya?

Vecinos de esa localidad aseguran haber visto extrañas luces de colores en los últimos meses.

Diario “El Rancagüino”
Fotos y Texto: Alejandro Blanch C.
Año: 1993


“Estaba parado sobre mi casa, y a unos 50 metros se veían luces que brillaban a gran velocidad...llamé a mi vecina para que lo viera y se quedó tan sorprendida como yo, luego desapareció a gran velocidad hacia el cerro, dejando un humo que desapareció rápidamente”.

Lo que parece ser un relato de novela, es parte de la declaración que obtuvimos de Adriana del Carmen Villagra, una vecina que en el invierno pasado tuvo un contacto visual con lo que al parecer fue un objeto volador no identificado (Ovni).

Su relato continúa señalando que “Era como una mancha grande y blanca, se encontraba sobre mi casa y luego se movió hacia la escuela especial”.

“En el centro se veían luces como estrellas que parpadeaban, yo llamé también a los niños, pero no alcanzaron a verlo, si mi vecina”, agregó la sorprendida vecina de Coya.

Adriana Villagra dijo no haber sentido miedo y que el “extraño aparato” no emitía ruidos.

“Antes no creía en eso de los Ovnis, pero ahora sí, confesó.

Melisa Espinoza vive frente a Adriana Villagra, y nos contó que “ví un objeto extraño arriba de la Escuela Especial... era grande y redondo y tenía hasta luz por todo el borde, después se fue detrás del cerro, eso pasó en cuestión de un minuto no más”.

La señora Espinoza prosiguió su narración indicando que “dejó como un humo, como una colita” y que el extraño fenómeno “sucedió frente a muchos vecinos que avistaron el Ovni”.

“Eran como a las 7 de la tarde y muchos vecinos pudimos ver lo que sucedía, para nosotros fue una novedad, ya que se contaba que para el lado de Chacayes sólo se habían visto cosas así. Antes yo no creía, pero ahora que lo ví, claro que creo”,a firmó.

Lo que al parecer fue un avistamiento real, y que sucedió hace varios meses –invierno- se ha vuelto a reeditar, según lo que señaló a “El Rancagüino”Gabriela Soto, quien asegura que caminaba por la plazuela de Coya cuando avistó cuando avistó en el cielo una intensa luz a mediana altura.

“Estaba fija en el cielo y emitía colores en forma intermitente, en cosa de segundos desapareció..., no se si alguien más logró verlo”. Esto habría sucedido el 4 de enero de 1997, en Coya a la 1 de la madrugada, aproximadamente.

Quizás existe desinformación sobre este tan apasionante tema, lo que lleva sin lugar a dudas, a fabular algunos y otros a no atreverse relatar hechos que podrían acotar mucho a la ciencia.

En televisión y cine el tema ha sido prácticamente “destrozado”. Los niños se sienten identificados con seres monstruosos venidos de otras galaxias poco célebres, entonces la realidad se confunde y lo peor, confunde y desvirtúa las mentes de los pequeños.

Pablito González, de sólo 9 años, asegura haber visto un Ovni y relata su experiencia con total normalidad. “Vi un ovni allí, arriba en el cielo, era como una nave de los Powers Ranger”.

Si ponemos un poquito de atención a lo que señala el pequeño, lo más probable es que pensemos que no vio nada, pero hay un factor que denota la influencia del tema, sin duda la televisión.

El Pastor Evangélico Arnaldo Umaña tiene una visión diferente del tema. En su reciente libro “El Anticristo, la Bestia, o el 666”, dedica un capítulo completo al tema de los ovnis, claro que el autor toma lo teológico como eje central de sus comentarios.

Umaña señala textualmente que “muchas veces leemos o escuchamos que un Ovni se apareció a un hombre, creo sinceramente que los que han aceptado a Cristo no tiene de qué temer, ni asustarse, menos tener asombro por un hecho de esta naturaleza, porque estos se presentan delante de los hijos de “Etiopía La Confiada” y nunca he oído decir que un “Ovni” se presente delante de un Hijo Verdadero del Dios Altísimo o a un ministro consagrado al Señor, por que nosotros no pertenecemos a “Etiopía la Confiada”.

Umaña dice no negar la presencia de este fenómeno, pero aclara que el génesis de los mismos no tienen concepción científica, sino que “son manifestaciones más bien satánicas y “señales” de los ángeles caídos, que acompañaban al mismo demonio cuando fue “lanzado” a la tierra, los que realizan hoy, en estos tiempos, estas apariciones”.

LA CIENCIA

Existe mucha documentación sobre el tema de los ovnis, incluso la revista española “Más Allá” de febrero de 1993, publica nada más ni nada menos UNA ENTREVISTA A UN EXTRATERRESTRE, la que fue realizada por un grupo que funciona hace ya 15 años en este tema.

El E.T dice llamarse Geenom y asegura ser humano, aunque no terrestre. Vive en un planeta de la Estrella Alfa, en la constelación de Centauro, aproximadamente a 4.39 años luz de la tierra, y asegura que la media de vida es de 200 años.

Más adelante, el supuesto ET dice vivir en un planeta llamado Apu, nombre que curiosamente significa “monte”, en la lengua Quechua. Agregó que “el Quechua es una lengua aprendida hace 15 mil años aproximadamente y fue transmitido a los indígenas del Altiplano – Perú, Bolivia – por gente venida de un lugar llamado Atlántida. Una variación del Quechua es el Basco. Nosotros adoptamos el nombre de Apu hace millones de años y lo hicimos porque nuestro planeta es muy montañoso”.

Lo cierto es que hoy existen miles de interrogantes, pero las constantes apariciones de “extraños objetos voladores” nos han llegado, de una u otra forma, a afectar a todos, porque el tema se ha “popularizado” y entre fabuladores, científicos y ufólogos (estudiosos del tema) todo se nos enreda y confunde, lo mejor será tomar parte de nuestro tiempo y dirigir la vista hacia el cielo... ¿cómo sabe si no cuenta su propia experiencia luego?.

REGISTROS DE PRENSA

EXTRAÑOS OBJETOS

EN CIELOS DE SANTA CRUZ Y LA ZONA


A las 5:45 horas del viernes, se avistaron en los cielos de Santa Cruz y la zona tres objetos de forma alargada, que para describirlos mejor se parecían a un cigarro habano.

Dichos objetos, con la seguridad que no eran en ningún caso aviones, ya que las personas que a esa hora se levantaron para irse a sus labores, se aseguraron de no haber sentido ningún ruido, y pese a que el día comenzaba con cielos cubiertos, los objetos desprendían una luz fuerte y blanca, lo que se podría pensar en meteoritos símiles. La velocidad que llevaban estos tres objetos eran semejantes a la del satélite de comunicaciones. Su altura era de unos 1.000 metros y su dirección de noroeste a sureste.

Cruzaron los cielos de Santa Cruz en aproximadamente 20 segundos.-


Fuente: Diario “EL CONDOR” de Santa Cruz.-
Fecha: Miércoles 26 de Mayo de 1993.-
Página: Portada.-


08 February 2006

"VIDENTES", Instrumentos de Dios

Una nota diferente.-


El fenómeno de las apariciones marianas, en el mundo se remonta a España en Zaragoza. Lugar en donde también habría caminado el apóstol Santiago y donde se cuentan habría estado María Magdalena.

Ciertamente en la Biblia se nos dice que no debemos dejarnos engañar por falsos profetas, pero ¿es que acaso los falsos profetas, son aquellos que conocemos?. María y su mediación es conocida desde antes de la existencia del cristianismo, no solamente en los salmos, sino también en su papel de madre.

Cuando Dios Padre tomó la decisión de “ocupar” un cuerpo físico, en este caso María, para dar a conocer a su hijo, desde ese preciso instante la intervención de María fue delineda y confirmada. Por tanto en ningún momento se podría hablar de falsos profetas. No así si vemos esta intervención desde el punto de vista de quien es el instrumento del mensaje o el vidente.

Todos nosotros solemos catalogar y dar crédito a los hechos debido a la calidad de los testigos, es por eso que el tema de los videntes en las apariciones marianas es tan delicado.

Sabemos que por un tema netamente de fe, (Confianza) la religión (reunión), nos educa en cuanto a que los designios de Dios y sus decisiones no pueden ser cuestionadas, pero yo creo que es netamente válido conversarlas para entenderlas.

Ciertamente la vida de los videntes suele ser muy particular. Muchos de ellos son soñadores, con caracteres fuertes, como el caso de Bernardita Soubirous, vidente de Lourdes, o muy débiles, como los tres pastorcitos de Fátima. Con rigurosas familias, carencias afectiva, algunos sin hogar, mucho sufrimiento. También los hay con familias felices, como es el caso de los videntes de Medjugorge, pero todos con algo en común un incondicional amor y respeto a la imagen de Dios y de la Virgen María.

En el caso de las apariciones de Peñabanca, debo decir que éstas comenzaron el 12 de junio de 1983, en un pueblo de la quinta región de nuestro país llamado Villa Alemana, Peñablanca. El vidente, Miguel Ángel Poblete, un niño, sin hogar, viviendo en una Institución de Menores, al cuidado de personas de muy buena voluntad, pero que al fin y al cabo no eran su familia, tenía mucho de carencia en diversos aspectos.

Estando con sus amigos, éste se dirige a un lugar llamado cerro “el Membrillar”, de propiedad por esos años de las Fuerzas Armadas, en donde realizaban prácticas militares. Un cerro no muy difícil de subir, aparentemente, en donde Miguel Ángel, se le manifiesta lo que se denominó luego, la Virgen María, “La Dama Blanca de la Paz”. Pero esta aparición, no fue a él sólo, 2 chicos más la vieron en conjunto. Posteriormente solo quedó Miguel Ángel. ¿Por qué?, solo Miguel Ángel decidió escuchar a la señora que le hablaba.

A la aparición de Peñablanca, se le sumaron las de Argentina, en Neuquén, Medjugorge, Akita, en Japón, varios fenómenos de sangramiento de imágenes, tanto en Chile como en el exterior, lácrimación de imágenes. Todas acompañadas de un mensaje, la paz del mundo.

A través de las diferentes personas que se trasladaron hacia Peñablanca, todos conocimos las diferentes manifestaciones y mensajes de la Virgen y su hijo Jesús en el mundo.

El período de las apariciones debía ser de 5 años, a los cuales se le llamó de GRACIA. Todas las fiestas, celebradas por la iglesia católica, eran también celebradas en el Cerro de Peñablanca, con gran respeto y alegría.

El 12 de junio de 1988, la madre de Dios y madre nuestra, se despide Chile, a través del Vidente, pero deja un legado de esperanza, que ahí siempre la encontrarán. Y hasta el día de hoy, 20 de agosto de 2004, el cerro de Peñablanca, recibe a innumerables peregrinos tanto chilenos como extranjeros los cuales regresan en busca de recuerdos muchos y conocimiento, los que vienen por primera vez.

Durante el período de las apariciones el vidente sufre de algo que se llama “prueba de fe”, pero no para él, es para los creyentes. Si Dios había elegido a este niño para ser el interlocutor entre el mundo y su madre, quien podría debatir eso. En fin, el tema del vidente, sin duda que es llamativo, su cambio de sexo, sus escándalos, pero el tema me pregunto yo pasa por ¿el vidente, o por las apariciones?. Muchos dijeron que la prueba de fe estaba de acorde a los tiempos que estamos viviendo, ya que se necesita algo que estremezca el alma, para saber si nuestra confianza, es verdadera.

Yo tenía 11 años cuando comenzaron las apariciones, las escuché por radio ya que pensé que eran noticias de Ovnis, claro que en un principio se mezcló de todo. Mi abuela, ya fallecida hace pocos meses, legionaria, mariana, perteneciente a diversos círculos católicos, por su gran amor a ella, quería viajar, estábamos muy lejos, 2 regiones al sur, algo así como 210 kms. Así es que ella y mi madre reservaron pasajes, pero por motivos personales, que no viene al caso mencionar, no pudieron ir y tuve que ir yo. Estaba muy molesta, ya que el tema no me interesaba, me parecía que no era necesario ir a ningún santuario para creer más o menos. Bueno, pero como yo no mandaba, fui, con una muy buena amiga de la familia. Llevé mi cámara fotográfica y subí un 15 de agosto de 1983. Para no aburrirlos tanto, acortaré la historia lo más que pueda.

Me encontré con una cantidad de buses que venía de Argentina de la familia Feliciolli, de diversos lugares de Chile, en fin, mucha gente. Todos se saludaban aún sin conocerse, era algo loco para mí. Me dedique a mirar, no a observar, a mirar, era sólo una niña. Acompañé una procesión y llegué arriba del cerro. No estuve para nada cerca del vidente, ustedes se imaginan que habían unas 20.000 mil personas, era difícil acercarse al vidente, pero se escuchaba por unos parlantes.

5 años más tarde, el 12 de junio de 1988, las apariciones terminaban y me enviaron de nuevo, ahora con 16 años. Un adolescente que respetaba su creencia, pero que la figura de María no resultaba atrayente para mí. Ese día había procesión, era muy especial para los creyentes ya que su madre se iba. Era como si los abandonara, pero ese sentimiento era para mí torpe, ya que mediante una oración podrían estar en contacto con ella nuevamente. Bueno al terminar la ceremonia y despedirse todos, me quedé unas horas más en el cerro antes de volver al bus para regresar a casa. Tenía una bonita vista desde el cerro y podía divisar toda Villa Alemana. En ese momento pasé frente a la puerta de entrada al jardín de la virgen, lugar en donde se encuentra una huella pequeña de pie, de aproximadamente un número 33, cubierta por una tapa de vidrio, también se encuentra el olivo en donde ella se posó para la mayoría de las apariciones. A este lugar sólo accedía Miguel, el Padre Miguel Contardo, guía espiritual y el jardinero, Lorenzo.

Cuando pasé por ese lugar lo miré, saqué varias fotografías para traer a casa y cuando me despedía por respeto con una señal de la cruz, y me venía, de repente escucho que me gritan ¡oiga, espere, deténgase!, era el jardinero de la virgen, Lorenzo. Lo esperé y me dijo: tú, que pasas y la puerta del jardín, que es reja de color blanca, se abre. Yo dije a lo mejor estaba mal cerrada y el viento la abrió o bien algún niño la empujó o bien el cerrojo está malo. No, dijo Lorenzo, no es así, así es que me acerqué miré hacia adentro, cuando la puerta estaba aún abierta y Lorenzo me dice, entra ella la abrió para ti. Lo miré, no quería ingresar al jardín, pensaba que eran otras las personas indicadas para eso y que mi fe no era suficientemente respetuosa y fuerte para ello. Pero luego de tanto insistir y que ya el bus se marchaba, entré. Lorenzo estaba afuera y la reja se cerró. Él no la empujo, miré la imagen del sagrado corazón que estaba adentro y luego de mirar por mucho rato, no se cuanto, me arrodillé, no se porque, era como si estuviera sola y sentí mucha pena, por mí. Pude ver el pie que esta marcado en el suelo, estar junto al olivo, sentarme un momento entre esas rozas que florecen todo el año y salir. Esto para mí significó un antes y un después en mi vida.

Siempre he pensado que el fanatismo no le sirve ni a Dios, ni al diablo. Y lo que sentí estaba segura no era parte de un indicio de fanatismo. Pero este hecho, abrió algo en mí, podemos decir, una necesidad de saber ¿Quién era esta mujer?, llamada María, la cual estaba visitando la Tierra después de haberse ido, según las creencias religiosas. Siempre con mucho respeto y tratando de ser lo más objetiva posible.

Me he interesado en el estudio del tema, en lo que se refiere a su fe y a lo que provoca en su seguidores. Desde entonces, he visitado varios lugares de Chile en donde han ocurrido fenómenos particulares, como en la caleta de Horcón, en la Quinta Región (misma región de las apariciones de Peñablanca), en donde una imagen de Santa Ana, la madre de María lloraba lágrimas de agua, esto ocurrió en el año 1995 y ahora en el 2004.-

También en el año 1995, otra imagen de la virgen del Carmen, pero de cartón, lloraba lágrimas de agua, en una casa muy humilde de una familia de Melipilla, ubicada en la Región Metropolitana, en la zona central de Chile.

Fui de apoco ingresando en un mundo diferente, en donde las cosas funcionan a otro ritmo, en donde las personas tiene otras prioridades distintos intereses. Muchos de los creyentes de Peñablaca que yo he conocido, estudiaron Teología, se volvieron religiosas, religiosos, mejoraron sus relaciones personales y familiares, claro, hay excepciones, pero son las menos. Con esto quiero decir, se produjo un verdadero acercamiento a Dios y una nueva convivencia para muchos. Este hecho es sumamente válido y tan fuerte, que la Iglesia Católica, tuvo que autorizar la celebración de Misas, en el cerro debido a los incansables peregrinajes de las personas y fundamentalmente en debido al renacer espiritual de muchos debía mantenerse y en ningún caso dejar que se perdiera.

He conversado con sacerdotes, creyentes, no creyentes, incluso en el cerro de Peñablanca me recuerdo, se dio el caso en un momento de una posesión en una joven de unos 25 años fue muy difícil para mí ya que la conocía, por eso resultó más impactante.

El poder acceder a literatura muy especial del tema tanto de quienes defiendes las apariciones como de quienes las atacan, me ha llevado a conocer, admirar y respetar no solamente a la Virgen María, sino también a quienes profesan su fe, a riesgo de burlas y rechazos como ocurrió en Chile, por parte de la Iglesia, ya que las mujeres que entraban con velos a las misas, eran impedidas de comulgar y se les prohibía ingresar a los templos, y de los propios residentes de Villa Alemana quienes al conocer lo sucedido con el vidente, tomaron la decisión de lanzar piedras a los buses y automóviles que se dirijían al cerro, fueron momentos muy críticos para quienes viajábamos a Peñablanca.

Se dijo muchas veces que la CNI (Central Nacional de Inteligencia), del gobierno del General Pinochet, había montado este show para distraer la atención pública y que todo era una farsa.

Es probable que pueda ser así, pero nunca lo han probado.

Durante una conversación con el sacerdote de mi comunidad, debido al tema del Padre Steffano Gobbi y el Movimiento Sacerdotal Mariano, noticias que yo le entregaba de este tema, el padre me preguntó que opinaba de estos hechos tan lamentables con respecto al vidente y el supuesto montaje de Peñablanca, le dije que la historia de nuestra fe, ya que soy católica apostólica romana, no estaba ajena a los escándalos, no solamente con la inquisición, sino además con el propio antiguo testamento, y sus relatos llenos de valores morales planteados de una manera difíciles de comprender, pero que aceptamos, pero para mí pasaba por una muestra de confianza. “Para los que creen, ninguna explicación es necesaria, pero para los que no creen, ninguna explicación es suficiente”. Me dijo pero Elizabeth, ¡te imaginas sea todo una mentira!, que jugaran en el nombre de Dios, sin temor a él con su nombre y sus designios. Yo le respondí que según lo que yo sabía, Dios es una fuente inagotable de misericordia y amor y que si todo desde un comienzo fue una mentira, entonces, Dios mismo al mirar a toda esa gente, iguales antes sus ojos, ricos, pobres, jóvenes, ancianos, niños, adultos, cultos y sencillos, todos inocentes de aquella supuesta farsa y utilización, pero creyentes y respetuosos de María, se apiado de ellos y les habría premiado por eso, regalándoles a muchos una vida nueva.


Elizabeth Ramírez, 2006.-

07 February 2006

Entrevista a ROSA ESTER URBAN



Nuestra Entrevistada Trasandina, Rosa Ester Urban, es nacida el 19 de Mayo de 1953 en la provincia de Buenos Aires; ha realizado diversos estudios entre los que se encuentran; Enfermería, Prevención de Accidentes, además de Fotógrafa cuenta con amplios conocimientos de Veterinaria, por cierto muy útiles en las tareas de investigación de campo.

Rosa y su marido Raúl quienes forman parte de CIUFOSLAPAMPA, vienen desarrollando un interesante trabajo investigativo en terreno desde que comenzaron en el año 2002 las llamadas mutilaciones de ganado en Argentina.

El interés por la fenomenología Ovni parte desde el año 1988 a raíz de una interesante experiencia que Rosa nos comenta. Los dejo entonces en la compañía de Rosa Ester Urban y esta interesante entrevista.

1°) Ester, ¿Tu interés por el tema nace debido a alguna experiencia especial o solo es curiosidad?

R: Mi interés por el tema ufológico nace a partir de experiencias vividas, unas compartidas con mi esposo y un nieto y otras individualmente, complementadas con las que trajeron aparejadas las investigaciones relacionadas con las mutilaciones de animales, con la detección de marcas o huellas en diversos lugares, con el avistamiento de luces de distintos tipos y colores, y más que nada, a la comprobación de la existencia de objetos no identificados, con formatos definidos, a través de fotografías obtenidas en distintos sitios.

2°) ¿Cuales son tus objetivos?

R: El objetivo principal fue y es el de obtener conocimientos respecto de un tema tan apasionante, intrigante y que daría pautas de futuros acontecimientos a vivir por la humanidad toda.
Nos encontramos globalmente en una etapa de sucesos de enorme magnitud, de profundos cambios y que nos obligará sin dudas a modificar hasta modos de vida, si queremos subsistir como especie.

3°) ¿Como ves a la mujer en la ufología, hoy?

R: A la mujer ligada, interesada, en este fenómeno, la aprecio con deseos de avanzar en procura de intentar entender y esclarecer estos interrogantes. Si bien son menos las más conocidas, hay otras que también realizan tareas de investigación, existiendo una intención de prepararse, en esa toma de conocimientos expresada.

4°) Argentina es un país que posee una variada y rica casuística, ¿cual es el caso más importante e impactante para tí?

R: Uno de los casos más importante a mi entender fue el hallazgo de varios animales vacunos mutilados, muertos, en un establecimiento rural de La Pampa, en una zona de difícil acceso y donde predomina el monte pampeano, tupido y cerrado, donde se comprobó también el faltante de agua de un tanque del tipo australiano, de más de 50.000 litros, observándose que la vegetación subacuática mostraba signos de exposición a altas temperaturas o radiación, evidenciado esto por el cambio de coloración y a la detección de numerosos insectos expuestos a quemaduras, como asimismo sapos o ranas muertas y disecadas.

También uno de los casos más impactantes resultó sin dudas, la experiencia vivida por varios testigos los que, al estar en una parada de transporte de personas esperando el vehículo que los llevaría a la fábrica, son iluminados durante algunos minutos permaneciendo el foco luminoso estático sobre los mismos.

La luminosidad permitía visualizar perfectamente al vehículo de transporte que se hallaba a unos 250 metros de distancia de la posición de los testigos; al acercarse el mismo la extraña luz fue desplazándose lentamente iluminando los techos de las casas aledañas.
Este hecho ocurrió a las 05:30hs de un día de Julio del año 2001, en la localidad de Coronel Suárez, en la provincia de Buenos Aires.

5°) Nos gustaría que nos comentaras acerca de algún caso en especial en el que estés trabajando.

R: Un caso llamativo y sobre el que se realizan investigaciones, es el relacionado con el hallazgo de 25 animales vacunos, con mutilaciones parciales, en un predio rural de La Pampa.
Sobre la paleta izquierda de los mismos y en su parte superior, aparecieron extrañas marcas, consistentes en un círculo de unos 5cms de diámetro, presentando la superficie interior, el cuero, quemaduras de origen desconocido, quedando un dibujo similar a los producidos “... por la aplicación de ventosas”, según los testigos.

Un caso similar ocurrió en otro establecimiento donde fue detectada una ternera (ahora reproductora) con una mutilación parcial consistente en faltante de cuero, en forma oval, mostrando también su interior quemado.

6°) Dirías que el año 2005, se presenta como un año de avistamientos. Lo pregunto por los casos cubiertos por ustedes.

R: Diría que el 2005 es un año de avistamientos concretos, reales. Durante el 2002 junto a las mutilaciones de animales se dieron una multiplicidad de avistamientos de “luces” de diferentes tipos y color, involucrando esta actividad el 2003 y parte del 2004.

La otra mitad del 2004 y lo que va del 2005, al menos en La Pampa, se han detectado avistamientos concretos y se han observado “luces” de mayor dimensión a lo habitual.
También se han dado casos donde, como parte de la escena fotografiada, aparecieron “nubes” pequeñas las que, luego del procesamiento del material fotográfico, se pudo apreciar que tales “nubes” contenían determinadas formas y aparentes estructuras armónicas. Estimamos que esta actividad, durante el transcurso del 2006, se verá incrementada.-

7º) ¿Que opinión tienes referente a los casos de mutilaciones ocurridos en Argentina y que al parecer nunca han terminado?.

R: Las mutilaciones de ganado en Argentina se dieron particularmente en cinco provincias: La Pampa, Buenos Aires, Santa Fé, Córdoba y San Luis con mayor frecuencia y en menor escala en otros lugares.

Las califico como muestreos toda vez que las partes afectadas son muy específicas, involucrando mayoritariamente aparatos reproductivos, glándulas, oídos internos, ojos, músculos, sangre, etc. dando la impresión de estarse evaluando o investigándose sobre sectores muy puntuales del cuerpo del animal.

Los ¿porqué? o ¿para qué? los desconozco. Pienso que quizás con el tiempo llegaremos a conocer las respuestas a estos interrogantes, mientras tanto debemos seguir investigando para tratar de comprender en toda magnitud a este fenómeno tan particular.
En la actualidad los casos son esporádicos o bién no se denuncian, pero al parecer siguen manteniendo el mismo comportamiento.-

Queremos agradecer a Ester, el que haya accedido a concedernos esta entrevista y a compartir con todos nosotros sus pensamientos y planteamientos.

Elizabeth Ramírez, 2006.-



Entrevista a PATRICIO ABUSLEME HOFFMAN


Cada investigador es un mundo distinto, como les comenté al inicio de esta sección de entrevistas. Cada uno con percepciones únicas y que hacen de cada caso, un proceso apasionante. Nuestro siguiente entrevistado es precisamente eso, un mundo distinto e interesante.

Los invito a conocer al investigador Patricio Abusleme Hoffman. De este joven de 29 años, sabemos que nació en la ciudad de Santiago de Chile el 7 de octubre de 1976. Es Periodista de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Y actualmente se encuentra realizando un interesante trabajo de investigación, respecto al caso que más ha conmocionado a los medios de comunicación y al público en general. Nos referimos a la “supuesta” abducción de un cabo del Ejército de Chile, Armando Valdés en el año 1977, “el caso Valdés”.

Patricio se manifiesta partidario de que los investigadores, no sólo deben realizar responsablemente su trabajo, sino además deben involucrarse históricamente con el fenómeno, es decir deben leer material publicado sin temor a contaminarse ni a ver afectada su rigurosidad, de lo contrario dice “nadie estudiaría ni leería nada”. Comentario bastante acertado y en el que nosotros estamos de acuerdo con él.

Leamos entonces esta interesante entrevista.

1.- Patricio, ¿Qué importancia le atribuyes a los grupos de investigadores que se han formado en Chile y cuál crees que ha sido su aporte, si es que lo hay?

R: En primer lugar, quiero decir que, si bien mantengo contactos esporádicos con uno que otro investigador, nunca he estado muy al tanto de la labor que realizan los principales grupos OVNI nacionales. Por eso, lo que diré a continuación es sólo la impresión que tengo a partir de lo que he visto de ellos en los medios de comunicación y lo que he podido saber a partir de mis escasos contactos con otros estudiosos, por lo que perfectamente podría estar equivocado en mi apreciación sobre esta pregunta.

Hecha esa acotación, mi visión al respecto es la siguiente. Creo que existe una clara distinción entre lo que llamo “grupos mediáticos” y “grupos no mediáticos” o “de bajo perfil”.

Los grupos mediáticos son aquellos que bajo pomposos nombres y denominaciones buscan aparecer en los medios de comunicación social, ya sea mediante su principal exponente presentándose regularmente en matinales y otros programas de televisión, o logrando que algún caso “espectacular” que están investigando sea cubierto de manera casi siempre sensacionalista por los noticiarios (aunque posteriormente se concluya que el caso en cuestión tiene una explicación convencional).

Los grupos de bajo perfil son los que nacen al alero de pequeños núcleos de amigos, casi siempre jóvenes y generalmente de regiones, que se mantienen alejados de los medios y se dedican a investigar y a tratar de explicar, en la medida de sus posibilidades, los casos que conocen en sus comunas y localidades. No es raro encontrarse con que estas agrupaciones, o alguno de sus miembros, actúe como corresponsal o representante de algún “grupo mediático” capitalino en su respectiva región y son precisamente estas pequeñas asociaciones de bajo perfil las que descubren casos y realizan buena parte de las investigaciones que posteriormente presentan como propias las agrupaciones más rimbombantes o mediáticas.

Ahora, el aporte de los “grupos mediáticos”—si es que puede considerarse un aporte realmente—ha sido la divulgación de la temática OVNI ante la opinión pública a través de los medios de comunicación y de charlas o conferencias que organizan periódicamente. Manifiesto dudas respecto a si esto es un aporte o no, dado que la forma en que lo hacen no es de las más serias y en más de alguna oportunidad los ha dejado en ridículo a ellos y, por extensión, a todos los que estudian el fenómeno OVNI, porque el público no hace distinciones. Yo creo que todos los interesados en el tema recuerdan el caso de “Toy”, un supuesto “extraterrestre” al que se le dio amplia cobertura y que al final se concluyó que podía tratarse del feto de un marsupial llamado “monito del monte”. Y en el caso del “extraterrestre” del Parque Forestal, si en vez de tomarse una fotografía se hubiera tomado un video, seguramente habrían captado en él no sólo la imagen, sino también el ladrido del “visitante del espacio”.

Los grupos de bajo perfil, en cambio, a pesar de contar con menos recursos, han realizado seguimientos a interesantes casos regionales y hasta han llegado a explicar algunos. Un ejemplo de ello es el estudio de algunos avistamientos en Angol realizado por AIFOC (Agrupación de Investigadores del Fenómeno OVNI de Coronel), cuyas conclusiones fueron publicadas en su momento por La Nave de los Locos en un esclarecedor artículo escrito por Héctor Méndez.

Entre 1995 y 1997 pertenecí a dos grupos ufológicos. Durante esa época lo pasé bien, me reí harto y conocí a excelentes personas. Se trataba de entretenidas reuniones sociales, al estilo de un club, pero de investigación, nada. Por eso, más que por grupos, creo que los principales aportes a la ufología chilena en el futuro serán obra de individuos que investiguen casos OVNI y que compartan información y colaboren entre sí, como ya está comenzando a suceder.

2.-¿Lo que se entiende de tu respuesta es que el grado de aporte de los grupos nacionales en la ufología, más específicamente en la investigación de casos, es casi cero?

R: En el caso de los “grupos mediáticos”, creo que lo único rescatable es que a través de sus labores de difusión—por muy mal hechas o mal orientadas que sean—pueden llegar a interesar a un niño por este tipo de fenómenos, y ese muchacho podría generar algún aporte futuro en este campo. Desde ese punto de vista, más que grupos de investigación, podrían ser considerados como grupos de “instigación” OVNI.

La labor de las agrupaciones de bajo perfil es interesante y pienso que ellos, junto a algunos investigadores independientes, son la punta de lanza de la ufología nacional y, aunque su aporte es modesto porque tampoco cuentan con recursos suficientes, dan un ejemplo inspirador.

A veces he anhelado que en Chile haya instancias como las que existen en el extranjero, aunque me he dado cuenta de que lo que hay afuera tampoco es la panacea. A principios de agosto de 2004 visité las oficinas del National Institute for Discovery Science (NIDS) en Las Vegas, Nevada. Se trata—¿o debería decir “se trataba”?—de un organismo abocado a la investigación de avistamientos de OVNIs y a las mutilaciones de ganado, más que nada. Es financiado por el multimillonario estadounidense Robert Bigelow y forman parte de su directorio, entre otros, el Dr. Jacques Vallée, el ex astronauta de la NASA Edgar Mitchell y el consultor en temas aeronáuticos John Schuessler, cofundador de la Mutual UFO Network (MUFON) y autor de The Cash-Landrum UFO Incident, libro en que recoge su minuciosa investigación sobre el caso Cash-Landrum.

El Dr.Colm Kelleher, que en ese entonces era el administrador del NIDS, me mostró las amplias instalaciones y oficinas del lugar, además de una impresionante y completísima biblioteca. Sin embargo, en octubre del año pasado NIDS anunció su cese temporal debido a “la escasez de casos significativos” para investigar y el Dr. Kelleher, que es bioquímico y biólogo molecular, abandonó NIDS y se fue a trabajar para una firma en la investigación del cáncer.

No me imagino a miembros de los grupos económicos Luksic, Angelini o Said financiando estudios en este ámbito, pero espero y confío en que con profesionales bien versados en literatura ufológica y una fuente de recursos adecuada, tendremos un mejor nivel de investigación OVNI en el futuro.


3.- Con respecto a los casos reportados y que se publicitan por televisión ¿por qué crees que éstos no tienen un seguimiento posterior por parte del periodista que difundió la noticia? ¿Es falta de interés o es culpa del investigador?

R: Los que somos periodistas y hemos trabajado en medios de comunicación sabemos que el ritmo de trabajo en diarios y noticiarios de televisión es abrumador. Un día te puede tocar cubrir un accidente automovilístico, al otro día un asalto a un banco, al día siguiente una conferencia de prensa de tal o cual ministro y así sucesivamente.

Dentro de esa dinámica, los avistamientos, fotografías y filmaciones de OVNIs se cubren casi siempre en colusión con algún ufólogo o grupo, que se encarga de “filtrar” el caso a los medios. Los hechos son cubiertos con una gran dosis de sensacionalismo, porque los editores de noticiarios buscan sintonía. Un ejemplo de esto se puede encontrar en la cobertura noticiosa de los casos de “Toy”, del “alien” del Parque Forestal y del “esqueleto extraterrestre” hallado en la ex oficina salitrera “La Noria”, cerca de Pozo Almonte.

Si posteriormente no hay un seguimiento del caso a través de los medios, eso puede responder a varios factores:

- El editor de un noticiario podría no interesarse en la evolución de un caso, ya que sólo buscaba generar impacto y sintonía al cubrir inicialmente algún avistamiento (sensacionalismo).

- Debido a eso, al periodista que reporteó el hecho original le son asignadas otras pautas, por lo cual no pude ni pensar en hacer un seguimiento a un caso OVNI, que probablemente para él sólo habrá sido un trabajo más. Aquí hay que tomar en consideración que en los medios de comunicación masiva no existen periodistas especializados en ufología. Rodrigo Ugarte, de Megavisión, reportea avistamientos de OVNIs y hechos paranormales periódicamente, pero difícilmente podría decirse que está especializado en ovnilogía. Que yo sepa, el único que puede calificarse como tal y que trabaja en un periódico de gran tiraje es Diego Zúñiga, pero Diego muy rara vez ejerce allí su labor de ufología crítica, porque prefiere hacerlo a través de medios especializados.

- Muchas veces ha sucedido que el tema entra en la pauta informativa de un noticiario sólo para publicitar la conferencia de un determinado ovnílogo o grupo, por lo que un seguimiento no se hace necesario.

- Los propios ufólogos no realizan un seguimiento adecuado de los casos que “filtran” a los medios de comunicación.

Por lo tanto, y contestando a la pregunta, creo que existe una responsabilidad compartida entre ufólogos y medios de comunicación en el no seguimiento de casos publicitados por televisión.

4.-Si existe este mal manejo por parte de investigadores y medios y el tema sirve más que nada de “rating” que de noticia en sí, ¿crees entonces que algún día lleguemos a conocer los resultados de alguna investigación en forma seria, o eso seguirá conociendose en privado, como ha sido la tónica hasta hoy?

R: Sólo veremos eso en televisión si es que se hace al alero de algún programa periodístico (al estilo de OVNI, pero mejor), y no de un noticiario, donde a cada información se le da sólo un par de minutos al aire.

5.- En el mundo existen varios países en donde la temática Ovni vende comercialmente de una manera increíble, y el tema convoca un interés mucho mayor. En ese contexto, ¿piensas tú que Chile es un país "ufológico"?

R: Pienso que el tema OVNI es de interés para toda persona medianamente curiosa, no solamente en Chile. El problema es que nuestro país tiene claras falencias en cuanto a investigación si lo comparamos con otros países.

¿Te has fijado que en Chile hay relativamente pocos textos ufológicos nacionales? Parece haber bastantes ufólogos (aunque varios de ellos no sepan mucho de ovnilogía), pero producimos muy poca literatura OVNI, y lo que hay es de una calidad y profundidad inferior que lo que existe en el extranjero. Me refiero específicamente a la edición y publicación de libros sobre el tema.

Por supuesto, siempre podemos encontrar honrosas excepciones, como Los Sin Nombre, de Willy Wolf y Manuel Sáenz—que además fue el primero o uno de los primeros libros sobre OVNIs escritos por chilenos—, entre otros, pero creo que la mayoría de los estudiosos coincidirán en que nuestra producción literaria ufológica es menor a la de otros países, tanto en cantidad como en calidad de contenidos.

En Chile tenemos algunos casos bien interesantes, pero, a diferencia de los colegas en el extranjero, la ovnilogía local parece preferir cubrirlos someramente en reseñas para ediciones especiales de revistas como Conozca Más, en vez de investigar en profundidad y escribir in extenso sobre ellos en libros.

Varias veces me he preguntado por qué sucede esto y creo que la respuesta es simple: nuestra “producción ufológica” como país es un reflejo fiel de lo que somos como investigadores.

Por ejemplo, sé de dos ufólogos, fundadores de dos de los grupos más conocidos a nivel nacional, que, al menos hasta julio de 2003, se presentaban públicamente con títulos profesionales que no habían obtenido.

“¿Y qué puede importar eso en términos prácticos?”, se preguntarán algunos. Pues que su poca solvencia académica se ha hecho sentir en los aspectos más básicos. Me serviré de dos ejemplos para ilustrar este punto.

En abril de 1996, uno de ellos, a quien llamaré “Código Alfa” (a algunos de los que se mueven en nuestro mundillo ufológico les encanta dar ese tipo de apelativos a miembros de sus grupos o a corresponsales regionales), escribió un artículo de prensa sobre el caso del cabo Valdés en un periódico de circulación nacional, citando al protagonista de la historia como “Arnaldo Valdés”, cuando todos sabemos que el nombre de pila del suboficial Valdés es “Armando”.
A mediados de ese mismo año, el otro ufólogo, a quién denominaré “Código Omega”, redactó un texto para una edición especial de la revista Conozca Más, donde destacaban su reseña en la portada con un título que decía algo así como “Ovnis en Chile, los 10 casos más sorprendentes”. Al comienzo de su trabajo mencionó al “astrónomo y matemático Dr. Jack Vallee”, pese a que el nombre del autor de Pasaporte a Magonia es Jacques Vallée.

Todos somos humanos y nadie está libre de cometer errores, pero creo que un investigador que se considere serio y riguroso debería tener la deferencia de escribir correctamente el nombre del protagonista de uno de los casos OVNI más famosos de su país, así como el de uno de los ufólogos más influyentes y respetados del mundo. Pero los ejemplos que acabo de citar sólo dan cuenta del nivel de ufología que tenemos.

Quiero aclarar aquí que no tengo nada contra quienes no tienen títulos universitarios, ya sea porque no han terminado sus carreras o porque no han tenido la oportunidad de estudiar. De hecho, he conocido a excelentes investigadores que no han seguido carreras universitarias, pero que no por eso han dejado de cultivarse, tanto en literatura ufológica como en otras materias.

Si seguimos escarbando, encontramos varios ejemplos más que ilustran el bajo nivel de ovnilogía que tenemos, pero hay uno en especial que me llama la atención. Un divulgador nacional aparece regularmente en un programa de televisión nocturno que goza de una alta sintonía, a pesar de que me ha confesado que ha leído poco sobre OVNIs y que no quiere leer, porque no quiere “contaminarse” informativamente. Aunque respeto su decisión, no la comparto en lo absoluto. Es bueno tratar de mantenerse fresco y original, pero creo que la lectura de libros sobre una determinada disciplina es fundamental para poder interiorizarse en ella.

¿Te imaginas que alguien que quiera ser historiador se negara a estudiar los hechos del pasado, con la excusa de no querer “contaminarse” con esa información y de ese modo enfrentar los eventos del futuro de una manera más imparcial? Evidentemente que eso sería un gran error, al igual que lo es en el ámbito de la ufología, aunque ésta última sólo sea, como mucho, una disciplina.

Es bueno ser entusiasta y generar proyectos, pero también es bueno tratar de armarse de una base teórica sólida para poder contar con mejores herramientas y elementos de juicio a la hora de abordar un caso o entrevistar a un testigo. Hay algunos que le han visto una veta comercial al tema y, sin saber mucho de ufología, se han lanzado con empresas de turismo OVNI, declarando a tal o cual localidad “capital OVNI” e incluso llegando al absurdo de trenzarse en discusiones mediáticas con otras agrupaciones que ya habían declarado “capital OVNI” a otra ciudad. Pero, nuevamente, eso sólo ilustra el nivel de ovnilogía que tenemos.

Me da la impresión de que gran parte de nuestros ufólogos sólo han leído uno que otro libro de Juan José Benítez, alguno de Don Antonio Ribera y quizás las versiones en castellano de Intruders, de Budd Hopkins, y de Abduction, del Dr. John Mack (si es que han leído algo). Pero estoy convencido de que la lectura de más libros y de una mayor cantidad de autores es importante, aunque sé que esto es bastante difícil, porque cuesta encontrar clásicos de los ’60 y ’70; porque en Chile no existe la variedad de títulos que pueden adquirirse, por ejemplo, en España, México o Argentina; porque aquí tampoco es fácil conseguir libros en inglés y porque, aún si se tuviera a mano libros en inglés, creo que no son muchos los ufólogos que manejan ese idioma como para poder leerlos. La barrera idiomática también ha sido un problema para mí, porque me encantaría leer los trabajos de Bertrand Méheust y de otros autores francoparlantes, pero no sé francés, y aunque entendiera ese idioma, nunca he tenido la suerte de encontrar un libro del folclorista y etnólogo galo (ni en francés, ni en inglés, ni en castellano).
Yo mismo, que me considero razonablemente versado en literatura ufológica, he descubierto que sigo siendo muy ignorante al respecto porque no había escuchado nunca sobre varios autores que tienen cosas muy interesantes que decir y que recién estoy comenzando a conocer gracias al trabajo de La Nave de los Locos.

Ahora, respondiendo a tu pregunta, yo creo que Chile sí es un “país ufológico”, en el sentido de que a los chilenos les intriga y les interesa el tema. ¿Ejemplos? En alguna oportunidad la gente llegó a atiborrar un espacio en el que se presentó el ecuatoriano Jaime Rodríguez, a pesar de que como ufólogo deja mucho que desear. También tienes el caso de la revista Conozca Más, que cuando publicó sobre la “autopsia trucha” al “extraterrestre” de Roswell (con video incluido, si mal no recuerdo) agotó su primera edición y tuvo que sacar una segunda. Según entiendo, los libros de Juan José Benítez se han vendido bien entre los chilenos desde la década del ‘80. No tengo a mano los registros de sintonía del programa OVNI, que fue emitido hace algunos años por TVN en dos temporadas, pero creo que tuvo un buen rating.

Entonces, tenemos una opinión pública quizás no ávida, pero sí interesada en el tema. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre en otros países, nosotros carecemos de un sustrato ufológico nacional que sea capaz de satisfacer ese interés de manera profesional, honesta y no sensacionalista.

6.- Patricio, ¿será posible que nos dijeras, según tu criterio, los casos más significativos de la ufología chilena?

R: Debo admitir que conozco más sobre casos internacionales que sobre hechos nacionales, yo creo que en parte debido a que nuestra ufología nunca se ha caracterizado por generar casuística.

A la hora de evaluar, habría que decidir qué parámetros vamos a utilizar para considerar a un caso como “significativo” o “destacado”. ¿Será por la repercusión que genere en la opinión pública? ¿O por la publicidad mediática que se le dé? ¿O por la cantidad o calidad de los testigos? ¿O por el grado de extrañeza del evento (luz en en cielo, aterrizaje de un objeto extraño, presencia de entidades, efectos físicos causados por el fenómeno, relatos de amnesia y “tiempo perdido”, etc.)?

Sin embargo, como todos los interesados en esta temática, tengo algunos casos criollos “favoritos” que, personalmente, considero significativos, ya sea por el contexto en que tuvieron lugar, por la calidad y cantidad de los testigos, por sus características particulares y específicas, por sus elementos en común con casos ocurridos en otros países, o simplemente porque me despiertan un sentimiento que no logro situar bien, entre intriga y fascinación.
Siguiendo un orden cronológico, el primero de ellos fue una serie de avistamientos que tuvieron lugar en junio y julio de 1965 en la Antártida, donde personal de la base Pedro Aguirre Cerda avistó un OVNI que cambiaba de color y que, al parecer, fue fotografiado (aunque nunca he visto esas imágenes). Algunas de estas manifestaciones también fueron observadas por funcionarios de las bases antárticas de Argentina e Inglaterra.

El siguiente caso tuvo lugar en noviembre de 1968, cuando las hermanas Afrodit y Eugenia Lovazzano, de 12 y 9 años, respectivamente, avistaron de cerca una bola de luz en el sector de El Salto, en Santiago, en cuyo interior aseguraron ver a una “mujercita” que habría tratado de capturar a una de las niñas. Por supuesto, ellas pudieron haber inventado toda la historia, pero este episodio me llama la atención porque tiene aspectos en común con la aparición de la Virgen de Fátima en 1917 (las apariciones marianas siempre me han cautivado).

Luego está la “persecución noctura” de una luz al vehículo en que viajaban cinco conocidos artistas en Pampa Soledad, en agosto de 1974. La cantidad de testigos, la forma en que éstos reaccionaron frente al fenómeno, los momentos de terror vividos, los chilenismos involucrados y las experiencias personales y el cambio en su vida que dice haber tenido a posteriori uno de los testigos (Tito Fernández, “El Temucano”), hacen de este caso uno de los más sabrosos (al menos, para mí).

1977... a fines de abril de ese año tuvo lugar el encuentro del cabo Valdés y siete soldados conscriptos con dos OVNIs en Pampa Lluscuma, en las cercanías de Putre. Ese es uno de los avistamientos más famosos a nivel nacional, que en su momento impactó a la opinión pública.
En septiembre de 1978 sucedió un caso que me intriga bastante, en que una luz habría levantado de la carretera al vehículo en el que viajaban dos ocupantes que participaban en un rally por Sudamérica, para ser depositado más tarde a varios kilómetros del lugar. El hecho ocurrió en Argentina, cerca de la ciudad de Viedma, pero lo añado a mi recuento porque los protagonistas, Carlos Acevedo—fallecido hace años—y Miguel Ángel Moya, eran chilenos (Acevedo nació en Argentina, pero era hijo de padres chilenos y estaba radicado en Chile desde la década del ’60). Este episodio también es de interés por algunas anomalías que se detectaron en el vehículo luego de ocurrido el hecho.

Aunque el tema de Friendship no tiene una fecha única, muchos lo relacionan con agosto de 1985, cuando radioaficionados escuchaban a un supuesto habitante de la mítica isla anticipando las evoluciones de un objeto volador que acaparó las miradas de miles de chilenos en el que quizás ha sido el avisamiento más publicitado de nuestra historia (aunque existen argumentos de peso que identifican al fenómeno como un globo estratosférico).

Friendship es interesante por la forma en que ha sido manejado por algunos ufólogos (no sólo en Chile) y porque se han tejido muchas historias en torno al tema (se ha hablado desde “extraterrestres” hasta que se trataría de un grupo de científicos extranjeros, pasando por teorías que hablan de una secta o que más bien se trataría de un experimento sociológico). Se ha escrito y hablado mucho sobre el tema, pero, en mi opinión, se ha investigado poco. La producción del programa OVNI hizo un trabajo interesante al respecto y sorprendió in fraganti a un miembro del grupo que denominaron “Friendship 2” cometiendo fraude, pero, aparte de eso, aún no he visto una investigación en profundidad ni una respuesta satisfactoria para el caso en su conjunto, que involucra a varias personas, además de muchas horas de conversaciones grabadas entre radioaficionados y los supuestos Friendship. Me sorprende que aún no se hayan realizado avances básicos en la investigación del caso, como localizar el “Faro Mitagüe” (¿será que no existe realmente?) y el barco Mytilus II (al menos, no sé de nadie que los haya encontrado. Empiezo a pensar que “Mitagüe” y “Mytilus” se derivan de “Mito”).

Junto con el del cabo Valdés, creo que Friendship es uno de los casos que mayor interés ha despertado en la opinión pública, probablemente debido a la afirmación por parte de Ernesto de la Fuente, uno de los personajes más controvertidos de esta historia, de que habría sido sanado de cáncer por sus amigos de la isla. A mí me parece muy cruel y delicado jugar con la esperanza de personas que buscan una cura para sus enfermedades y por eso pienso que es necesaria una investigación en profundidad del caso y, ojalá, su esclarecimiento.

El supuesto estrellamiento de un OVNI en Paihuano en octubre de 1998 es interesante porque es más o menos actual, porque fue investigado en terreno por varios ufólogos y medios de comunicación, por las posibles explicaciones que puede tener y porque podría servir de paradigma para ilustrar cómo un caso puede tomar elementos de otro (contaminación informativa).

Recuerdo perfectamente cuando ocurrió el incidente de Paihuano, porque yo estaba en la Universidad y al escuchar las primeras noticias sobre el suceso sentí muchas ganas de viajar a la zona, pero me fue imposible porque mis responsabilidades estudiantiles me lo impidieron. Por lo tanto, no puedo confirmar ni desmentir las informaciones que existen sobre el hecho, pero sí me llama la atención que se hayan escrito cosas tan similares a lo publicado sobre Roswell. ¿Realmente hemos de creer que nuestro Ejército movilizó camiones para recuperar y llevarse el OVNI y que el caso fue encubierto por las autoridades militares chilenas, al más puro estilo de los supuestos UFO cover-ups norteamericanos?

A la hora de analizar el caso, hay que considerar que los mismos ufólogos que se movilizaron al lugar para investigar los hechos pudieron haber “importado” elementos de Roswell a lo sucedido en Paihuano. Antes dije que los ovnílogos chilenos, en general, son poco versados en literatura ovnilógica, y lo mantengo. Pero en 1998 existían por lo menos tres libros en castellano que trataban sobre el caso Roswell: El Incidente (Charles Berlitz y William Moore, 1981), Roswell, Secreto de Estado (Javier Sierra, 1995) y Caso Roswell ET Informe Final (Stanton Friedman y el equipo de redacción de la revista Conozca Más, edición argentina), que es una traducción libre de Crash at Corona (Stanton Friedman y Don Berliner, 1992), pues dejaron fuera algunos capítulos del libro original y añadieron material sobre el caso publicado en Conozca Más.

Si vamos aún más allá, podríamos decir que no sólo los ufólogos, sino los propios lugareños y testigos del incidente en Paihuano pudieron haber agregado, voluntaria o involuntariamente, elementos de Roswell, ya que en 1995 ese caso fue ampliamente cubierto por los medios de comunicación de todo el mundo a raíz de la fraudulenta “autopsia al extraterrestre” presentada ese año por el productor británico Ray Santilli.

Tengo en mente un par de casos más, pero prefiero dejarlo hasta aquí, o me extenderé demasiado en una sola pregunta.

7.- Imposible dejar de preguntarte acerca del caso del Cabo Valdés. En la entrevista concedida hace pocos días por Diego Zúñiga, él nos comentaba acerca de una investigación que estabas realizando acerca de este tema. ¿Podrías hablarnos al respecto?

R: Por supuesto, Ely. Sobre el caso del cabo Valdés y sus conscriptos leí por primera vez con cierto detalle cuando tenía alrededor de 13 años en el libro Secuestrados por Extraterrestres, de Don Antonio Ribera. Debido a sus características tan peculiares, la historia me fascinó de inmediato y siempre estuvo en mi mente. Quizás como muchos otros que se interesaron por este suceso desde niños, yo soñaba con poder investigarlo en el futuro.

Ese sueño de infancia y adolescencia comenzó a tomar forma en abril de 2002, cuando se dio una especie de revival del caso a propósito de su vigesimoquinto aniversario. Durante ese mes Valdés aseguró a Las Últimas Noticias que nunca había sido abducido, el hecho fue recordado en algunos otros medios y supe por primera vez de la existencia del sitio web http://www.cabovaldes.com/ (hoy inactivo), gracias a un email que me envió la señora Liliana Núñez, empeñosa investigadora y excelente amiga.

Se cumplían 25 años desde el incidente en Pampa Lluscuma y éste seguía siendo uno de los principales referentes de la ufología chilena, tanto a nivel nacional como internacional, a pesar de que lo que se sabía sobre el caso era prácticamente lo mismo que salió publicado en los medios de prensa cuando éste tuvo lugar en 1977. Pensé que sería interesante intentar esclarecer algunas interrogantes que jamás habían sido contestadas y que tenían que ver tanto con aspectos básicos como con detalles de la experiencia, por lo que me propuse tratar de localizar a Valdés y a la mayor cantidad de involucrados en la historia original.

¿Cuáles eran los nombres completos de los protagonistas? ¿De qué marca y modelo era el reloj que usaba Valdés al momento del encuentro en Pampa Lluscuma? ¿Entre qué fechas estuvo internado en el Hospital Militar y qué exámenes se le practicaron ahí? ¿Existió algún informe posterior en que se recogieran las conclusiones sobre los estudios médicos que se le realizaron? ¿Por qué Valdés fue transferido a otro regimiento después de su experiencia OVNI? Estas eran algunas de las preguntas que me inquietaban, para las que esperaba poder encontrar alguna respuesta.

El tema de los nombres de los conscriptos era uno de los que más me sorprendía, porque, desde que ocurrió el hecho, nunca nadie los había consignado en forma completa y correcta. En las informaciones originales sobre el caso publicadas a mediados de mayo de 1977 por La Estrella de Arica, se entregan los nombres con el primer y segundo apellido de algunos conscriptos, pero de otros sólo se dan el nombre de pila y el apellido paterno. De otros dos se dan sus segundos apellidos en forma errónea.

En el capítulo que dedicó el ovnílogo Jorge Anfruns al caso Valdés en su libro Ovnis, extraterrestres y otros en Chile (1987), sólo da el nombre de pila y el apellido paterno de los soldados.

Y en su episodio consagrado al encuentro en Pampa Lluscuma, los realizadores de la serie OVNI, a través de la flemática voz de Patricio Bañados, se jactan de haber descartado rumores, versiones inexactas y errores y de haber conseguido las identidades correctas de los miembros del grupo que vivió la experiencia, tras lo cual entregan tres nombres con primer y segundo apellido, otros tres con sólo el nombre de pila y el apellido paterno y un séptimo con el apellido materno equivocado. Lo que me parece insólito es que sólo segundos después de citar esas “identidades correctas” con gran pompa, uno de los conscriptos que fue localizado y entrevistado por el programa (un acierto, sin lugar a dudas) identifica correctamente, con sus dos apellidos, al soldado cuyo segundo apellido se cita en forma errónea inmediatamente antes.

Los que hayan soportado leerme hasta este punto se preguntarán por qué tenía esta especie de obsesión por conocer los nombres completos de todos los soldados, incluidos sus apellidos maternos. Pues bien, la razón es que sólo de ese modo podía llegar a localizarlos y a contactarlos, porque varios de los conscriptos tienen nombres comunes.

Por lo tanto, una de las primeras cosas que hice luego de comenzar a investigar el caso fue dirigirme al Archivo General del Ejército para solicitar los certificados de servicio de los soldados, donde figuran sus nombres completos, la fecha de ingreso y licenciamiento del servicio y las respectivas unidades de acuartelamiento y de término de la instrucción militar. Cuando solicitas uno de aquellos antecedentes, necesitas los nombres completos del sujeto, además de su fecha de nacimiento y unidades de acuartelamiento y licenciamiento, datos que yo no poseía. Pero tuve la fortuna de que la suboficial encargada me tuvo paciencia y accedió a mi petición, y de ese modo pude, finalmente, conocer los nombres completos de todos los conscriptos.

En 2002 logré localizar y contactar a seis de los siete soldados que vivieron la experiencia OVNI junto con Valdés, aunque hasta ahora—y aquí quiero hacer un mea culpa—sólo me he entrevistado personalmente con uno de ellos.

Me he encontrado de todo en el camino y en algunos momentos me he sentido muy frustrado. Hay militares que han estado muy reacios a colaborar, mientras que otros me han abierto las puertas. Con los conscriptos sucede lo mismo. Uno de ellos se ha cerrado totalmente a hablar sobre el tema. Otros mantienen un cierto recelo, pero hay dos que han tenido una disposición ejemplar. Cuando vivieron la experiencia, eran unos jóvenes de unos 18 o 19 años. Ahora tienen entre 45 y 46 años y son esforzados padres de familia. Sus ocupaciones son variadas y van desde guardia para una conocida empresa de transporte de valores hasta chofer de microbús, pasando por un albañil, un obrero y un suboficial de Carabineros en retiro.

Además de conocer los nombres completos y correctos de los soldados, sus certificados de servicio prueban que no son ciertos los rumores publicados por Jorge Anfruns en su libro antes citado respecto a que los conscriptos habrían sido dados de baja luego del incidente. Todos ellos hicieron su servicio militar completo. Existe un solo caso sobre el que no puedo estar seguro, porque aún no han podido emitir su certificado de servicio en el Archivo General del Ejército (todavía no han encontrado la unidad en la que se acuarteló, que al parecer no fue la misma que la de sus compañeros de armas).

Otro de los problemas con los que he me encontrado es que Pedro Araneda, el profesor de la escuela de Putre que en 1977 conversó y grabó en audio las declaraciones de los testigos y posteriormente dio a conocer la historia a La Estrella de Arica en su calidad de corresponsal, se niega a prestar su testimonio. Personalmente, creo que eso es muy injusto y me siento discriminado, porque Araneda sí habló con Jorge Anfruns en 1987 y con un investigador trasandino a mediados de los ’90. Ese creo que fue el principal acierto de lo publicado por Anfruns sobre el caso Valdés: las declaraciones de Araneda, que son valiosas a la hora de contrastarlas con las de otros implicados y que sirven para trazar la secuencia de hechos (lo que sucedió durante las primeras horas después del encuentro con las luces en Pampa Lluscuma).

Si hablamos de aciertos, el programa OVNI reveló por primera vez que lo que estaban realizando Valdés y los conscriptos era una guardia de pesebrera y no una patrulla, dio cuenta de cómo reaccionaron realmente frente al fenómeno (que no fue precisamente como se describió en las informaciones de prensa de 1977) y presentó entrevistas con dos de los soldados, más otras fuentes que conocieron la historia desde sus inicios, como Luis Maturana (el periodista que escribió la historia original para La Estrella de Arica) y el Brigadier (R) Pedro Durcudoy (aunque en OVNI lo presentaron como “Pedro Durcodoy”). Lo que sí penó durante todo el programa fue la ausencia de Valdés, quien sólo aportó algunas fotografías suyas, pero no prestó su testimonio porque, al parecer, no llegaron a acuerdo económico. Me imagino la cara que deben haber puesto los de OVNI cuando sólo días después de haber emitido el episodio dedicado al caso, Valdés asistió como invitado a De Pé a Pá. Es que los millones que le pagaron por esa aparición no le cayeron nada de mal.

Durante mi búsqueda de los protagonistas de la historia también busqué a Don Armando Valdés, aunque encontrarlo no fue fácil. Recién pude contactarlo por teléfono a principios de agosto de 2002 y a fines de ese mismo mes nos reunimos en persona durante un viaje que él realizó a Santiago. Resultó ser un hombre muy amigable y comunicativo, y comenzamos a colaborar y a planear proyectos en conjunto. Por ejemplo, en una oportunidad le comenté que tenía ganas de viajar a Pampa Lluscuma, para tener una idea mejor sobre lo sucedido in situ y ver las caballerizas donde se encontraban ellos cuando tuvo lugar el fenómeno, y él me dijo que también quería volver a Putre, porque necesitaba estar de nuevo en el lugar y consignar ese viaje en su libro.

Viajé con Valdés a Arica el lunes 18 de noviembre de 2002 y volamos de vuelta a Santiago el viernes 22 de ese mes, tras lo cual él siguió hacia el sur en bus hasta llegar a su casa en Temuco. El martes 19 de noviembre, al día siguiente de arribar a Arica, subimos a Putre en un automóvil que arrendamos por el día. Lamentablemente, debido a algunos contratiempos, sólo pudimos estar ese día en Putre, donde también pasamos la noche, pero aprovechamos la tarde visitando la antigua unidad militar de Valdés y examinando el lugar de los hechos en Pampa Lluscuma, donde Valdés me reveló en terreno su nueva versión, material que filmé en video. Tanto él como yo nos sentimos algo decepcionados al comprobar que las caballerizas originales ya no existían, sino que había unas nuevas, construidas con ladrillos. Según Valdés, las primeras pesebreras estaban hechas de barro y piedra (las famosas “pircas” de las que han hablado) y estaban emplazadas un poco más cerca de los faldeos del cerro donde ocurrió el fenómeno.

De vuelta en Arica, grabamos en audio una larga entrevista, donde me contó una vez más su versión actual y compartió sus impresiones luego de volver a Putre. Una de las cosas que me llamó la atención es que Valdés seguía hablando de su “patrulla”, a pesar de que desde 1999 ya era sabido que en realidad se trataba de una guardia de pesebrera y no de una patrulla. Algunos ufólogos también siguen hablando de la “patrulla” de Valdés, lo que demuestra hasta qué punto ha quedado enraizada la historia original en la memoria colectiva.

Aunque estoy realizando—y financiando—esta investigación solo, la señora Liliana Núñez y especialmente Diego Zúñiga me han prestado una colaboración invaluable. De los investigadores que conozco, Diego es el que más sabe del caso, el que más antecedentes maneja sobre el mismo y el que ha escrito los artículos más interesantes, completos e informados al respecto. Hay información de prensa en la que jamás habría reparado si no fuera por él (a pesar de que la tenía bajo mis narices y no me había dado cuenta) y a él corresponde el crédito de haber localizado a Antonio Flores, el “cabo Flores” del que hablan los escritos de prensa de 1977, que era el mejor amigo de Valdés en aquella época y que bajó a Pampa Lluscuma junto a Pedro Araneda sólo horas después de producidos los hechos, y por lo tanto fue uno de los primeros en escuchar lo sucedido de labios de Valdés y los soldados. El testimonio de Flores es riquísimo y es comparable y complementario con el de Pedro Araneda.

Diego ha hecho notar las contradicciones e incongruencias que existen en la historia, y por supuesto que las hay. Al momento de esta entrevista contigo, Ely, han pasado 28 años y medio desde el encuentro OVNI en Putre y los recuerdos de los implicados comienzan a ser un poco más vagos, especialmente cuando nos enfocamos en los detalles. Sin embargo, cuando uno estudia bien la historia y vuelve a escucharla de boca de los testigos, puede ir distinguiendo entre los recuerdos veraces y la “cosecha propia” que pueden haber agregado después algunos de ellos. Porque acá el grueso de la historia ya se conoce. Lo que estoy tratando de hacer es sacar a la superficie algunos detalles inéditos, rectificar errores, aclarar rumores, precisar algunos hechos y complementar la información que ya existe.

Para resumir, hay un consenso general respecto a que durante la noche del 25 de abril de 1977 descendieron dos luces sobre un cerro, en las inmediaciones de las pesebreras donde se encontraban Valdés y los conscriptos. Una luz habría caído detrás del cerro, mientras que la otra habría caído en los faldeos del mismo, delante del grupo. Según algunas versiones, esa luz se movía, acercándose y alejándose de los testigos. Otros, en cambio, aseguran que no se movía, sino que aumentaba y disminuía de intensidad. Pero hasta ahí podemos hablar de una historia única, porque sobre lo que sucedió después existen dos versiones: la clásica (mantenida por todos) y la nueva de Valdés, que ahora dice que nunca fue abducido y que nunca perdió de vista a los soldados.

Cuando se dio a conocer esa nueva historia, algunos dijeron que el caso se había desmoronado. Yo pensaría igual si Valdés hubiera sido el único en vivir la experiencia, o incluso si hubiera estado con uno o dos conscriptos más, pero estamos hablando de ocho individuos que vieron el fenómeno. Se trata de un Encuentro Cercano del Segundo Tipo (hasta donde van mis pesquisas, no puedo hablar de una abducción) con testigos múltiples y ahí radica gran parte de la riqueza de este caso, a pesar de que es totalmente cierto que existen importantes contradicciones e incongruencias.

Valdés sin duda ha faltado a la verdad, pero lo que aún no tengo claro es si mintió en 1977 o si está mintiendo ahora. Tengo la duda porque, como se sabe, desde mediados de los ’80 Valdés pertenece a una congregación evangélica y, al parecer, existiría un conflicto de intereses entre su religión y la posibilidad de que las abducciones sean reales.

En estos momentos estoy tratando de recabar información sobre el reloj que usaba Valdés durante la experiencia OVNI, ¡y vaya que ha sido complicado!, al igual que otros aspectos del caso. En fin, creo que Valdés es el Travis Walton chileno, con todo lo que eso implica, para bien y para mal.

8.- Sin duda es un gran trabajo investigativo el que estás realizando. ¿Tienes pensado exponerlo en algún libro luego de concluir?

R: Lo que pretendo ahora es poder terminar esta investigación en forma razonablemente satisfactoria, esto es, reuniendo testimonios y antecedentes que me permitan resolver los aspectos que aún no tengo claros.

Si logro eso, y como el caso Valdés ha causado impacto en la opinión pública y es uno de los más conocidos de Chile a nivel internacional, por supuesto que me gustaría publicar un monográfico al respecto, para acabar con esta “leyenda” y entregar todos los antecedentes de una vez por todas.

Sin embargo, no puedo prometer nada. Ya veremos cómo decanta todo esto. No quiero caer en lo mismo que Valdés, que viene anunciando su libro desde 1999.

Te agradezco, Ely, por haberme permitido expresar mis opiniones, inquietudes y puntos de vista a través de esta entrevista, y también quiero manifestar mi gratitud al amigo lector por aguantarme a lo largo de estas líneas.

Un abrazo a todos.

Al contrario, somos nosotros quienes agradecemos a Patricio el que haya contestado nuestras preguntas y se haya dado tiempo para hablar de todo un poco. Esperamos ansiosos los avances de su investigación y así poder enterarnos de la verdad acerca del caso ufológico más bullado de Chile, “el caso Valdés”.

Elizabeth Ramírez, 2006.-