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09 November 2010

Entrevista a HECTOR ESCALANTE


Siguiendo con el ciclo de entrevistas a diferentes colegas del orbe, esta vez nos trasladamos a la Republica Bolivariana de Venezuela y es ahí donde nos encontramos con un destacado Periodista de profesión y además investigador del fenómeno Ovni.

A sus 35 años Héctor Escalante, es una de las figuras emergentes de la ufología moderna en Venezuela y además uno de los referentes a seguir.

En esta entrevista, conoceremos acerca de sus inicios en la investigación Ovni y además una interesante experiencia que de seguro no pasara inadvertida.

¿Cuál o cuáles son las razones por las que fuiste cautivado por la investigación Ovni?

Saludos. En primer lugar quiero agradecer la oportunidad que me das para expresarme a través de este espacio comunicacional, que además honra a mi humilde experiencia en esta materia...Yo comencé a investigar hace 10 años, a raíz de un avistamiento que tuve junto a un pequeño grupo de personas en el cerro el Ávila, pulmón vegetal de Caracas, hoy Waraira Repano. Esta experiencia me llevó a comenzar una búsqueda incesante de información que con el paso de los años se fue acrecentando y fortaleciendo. Luego, cuando descubrí que existían cientos de personas que al igual que yo, habían vivido este tipo de experiencias, sentí que debía vincularme a ellas, y a medida que fui conociendo la naturaleza de cada caso, unos falsos y otros sorprendentemente verdaderos, me introduje de lleno, sin querer, en este honroso pero desprestigiado oficio.

¿Puedes comentarnos algo de tu experiencia?

Hace 10 años, fui testigo de un avistamiento OVNI junto a tres personas más en el cerro el Ávila, hoy Waraira Repano. Esa fue mi primera experiencia y la que me llevó a involucrarme profesionalmente con este tema. Íbamos bajando de la montaña, después un paseo dominguero, entre las 05:00 y 06:00 de la tarde, y de pronto sentimos la necesidad de voltear hacia atrás y lo vimos.

Era como un plato invertido, de color oscuro y apariencia metálica, con luces intermitentes hacia los lados y parecía girar sobre su mismo eje. Yacía detenido sobre el cielo, muy cerca de la montaña, pero en cuestión de segundos dio un giro zigzagueante, primero hacia arriba y después hacia abajo, y lo perdimos de vista.

Pero lo más curioso no fue lo que vimos ahí, sino la actitud involuntaria que asumimos, porque en ese momento ninguno dijo nada, simplemente volteamos de nuevo hacia adelante y seguimos nuestro rumbo como si nada, y minutos después, al llegar a la avenida principal, fue que caímos en cuenta de lo que había sucedido y una de las personas que nos acompañaba entró en llanto, otra en desespero, y ninguno sabía que hacer ni que decir.


No nos explicábamos qué había sucedido, fue como si nos hubiesen adormecido, actuamos como zombies, de verdad fue algo increíble pero muy cierto.

Luego he tenido dos o tres avistamientos en sitios distintos, aunque menos evidentes. Pero la experiencia más sorprendente de mi vida se remonta a unos cuantos años atrás, cuando apenas tenía 12 o 13 años. Esto nunca lo había contado, pero quizás ya es hora de hacerlo público.

Supuestamente, tuve contacto con un ser no terrestre, pero eso no lo supe sino muchos años después, porque en ese momento no lo relacioné con nada de esto y para colmo, había olvidado lo sucedido hasta que un buen día, en medio de una entrevista que realizaba al ingeniero contactado Enrique Castillo Rincón para una emisora radial donde yo tenía un programa, comencé a recordarlo todo.

Fue como si mi mente proyectara una película con ese capítulo de mi vida que había permanecido bloqueado por mucho tiempo. Cuando terminamos la entrevista le comenté lo que me estuvo pasando mientras le escuchaba, y fue entonces cuando él me dijo que yo había sido contactado por un “pleyadino”.

¿Ese contacto duró mucho tiempo y cuál fue el objetivo del mismo?

El contacto se prolongó aproximadamente entre 5 y 10 minutos, y no se cual fue el objetivo del mismo. En aquel entonces yo estaba muy joven y no supe interpretar lo vivido. Excepto a una sonrisa muy extraña, y a su elevada estatura, que lo hacía destacarse entre el resto de la gente, parecía una persona normal, quizás como cualquier otro turista de los miles que visitan estas tierras caribeñas; tenía el cabello color miel, largo y semi ondulado, sus ojos eran azules y llevaba puestas sandalias. Recuerdo además que usaba ropa holgada de colores tierra, es decir, marrón, ocre, beige y mostaza.

¿Existe disposición por parte de los testigos de fenómenos Ovni en Venezuela para comentar sus experiencias?

No del todo. Si bien es cierto que muchos testigos están dispuestos a confiarle a uno sus experiencias, cuando apenas les asomas la posibilidad de hacerla pública a través de cualquier medio masivo, una gran parte de ellos se niega a hacerlo, generalmente por temor a ser criticado y/o ridiculizado. Esta reacción es completamente razonable cuando te encuentras con unos medios de comunicación que, en vez de darle un tratamiento serio y respetuoso al tema, lo banalizan al extremo, hasta el punto de presentarlo como ficción, y no precisamente de la buena. Sin embargo, no todos los medios actúan de la misma manera, y en la actualidad, son varios los que están tomando conciencia al respecto.

¿Piensas entonces que es culpa de los investigadores quizás el no hacer valer con voz fuerte que es un trabajo serio y que los testigos merecen respeto?

En parte si, pero los testigos tienen mucho que ver con esto y los medios también. Cada quien tiene su cuota de responsabilidad. Si no hubiese gente inventándose experiencias que jamás en su vida han vivido, porque se sabe cuando un relato es verdadero y cuando es falso, y si no hubiesen medios utilizando esa información para generar contenidos amarillistas y tendenciosos, que por su impacto psicológico captan público y por ende, patrocinantes, el tema gozaría de mayor respeto. Sin embargo, soy de los que cree que todo cae por su propio peso y tarde o temprano la verdad sale a flote, como está sucediendo ahora en Venezuela y por lo que está habiendo mayor consciencia en la gente, y mayor disposición e interés por el tema.

¿Consideras que las fotografías, videos y en material fílmico en general que existe en la red, es realmente un aporte a la investigación Ovni?

Realmente no, a menos que el material venga de una fuente identificada y confiable. Creo que un simple video o una fotografía, sin una explicación debidamente contextualizada, por muy extraordinario que parezca, no sirve de nada. Además, recuerda que por ser un espacio libre de regulación, la Red soporta cualquier clase de información. Ahora, que muchos investigadores utilicen este medio para divulgar sus investigaciones, y que gracias al mismo, la información llega a millones de personas en el mundo entero, eso es otra cosa, porque no es la herramienta en si lo que la convierte en vulnerable sino la manera en que es utilizada. De hecho, Internet es nuestro mejor aliado, pero si no tenemos un soporte con que sustentar nuestro trabajo, es decir, datos, investigación, análisis, etc, simplemente estamos difundiendo una foto más o un video más, de los cientos de miles que se encuentran publicados en la red.

¿Cómo definirías la calidad de la investigación Ovni en Venezuela?

Habemos pocos investigadores ovnílogos en Venezuela. Cada quien con su estilo particular y su metodología propia, hace un buen trabajo. Sin embargo, siento que nos falta todavía por aprender y desarrollar. Muchos investigadores de acá se han quedado estancados en sus experiencias personales de contacto y avistamientos, y no se percatan que fuera de su mundo interior hay otras realidades que, investigadas, analizadas, procesadas y contrastadas, aportarían mucho más a la casuística venezolana, pero a pesar de todo creo que vamos por buen camino. Además contamos con la influencia fraternal y profesional de investigadores argentinos, mexicanos y españoles, la cual nos ha sido de mucha utilidad.

¿Es la ufología Venezolana en cierto modo nueva?

Nueva de hace unos 25 años para acá, o quizás más. Ya en los 80, la hoy desaparecida revista Cábala llenaba sus páginas con excelentes reportajes y entrevistas a destacados investigadores venezolanos. Sólo que de pronto la mayoría de esa gente como que se desapareció. Más nunca se supo de ellos, pero nos dejaron un buen legado. Fíjate que Cábala fue la primera publicación impresa que llegó a mis manos, estando yo muy joven, y por la que comencé a tomarle especial cariño al periodismo de investigación. Lástima que ya no existe. En sus páginas podías encontrar interesantes notas que trataban, desde el descubrimiento de un cometa, pasando por una receta naturista y recomendaciones ecológicas, hasta el relato de varios testimonios de avistamientos de OVNIS.

¿Puedes comentar algún caso que te haya llamado poderosamente la atención?

Hay varios que por su veracidad y su naturaleza atípica, me han impactado sobremanera. Uno de ellos fue el Astronauta de San José, llamado así por su sugerente forma de astronauta, que fue captado por mi persona en enero de 2007 sobre el cerro El Ávila, cerca del sector San José, en Caracas, durante una entrevista realizada a la testigo de un avistamiento llamada Marisela Urbaneja. También está el Ovni “Fantasma” de La Zorra, el cual apareció de manera fortuita en una imagen captada por un militar venezolano en la playa La Zorra, del estado Vargas, quien quiso llevarse un recuerdo fotográfico de sus hijos a orillas del mar vargüense, y junto con ello, se llevó una misteriosa sorpresa, al descargar las imágenes a su computadora y encontrarse con semejante espectáculo. Otra fotografía tomada por mi durante una manifestación de opositores al gobierno del Presidente Hugo Chávez en la Universidad Central de Venezuela, muestra una evidencia “fortuita” interesante, ya que sin buscarlo, logré captar con el lente de mi cámara la estampa de un OVNI con forma sugerente de plato invertido, con base sólida y cúpula semicircular de material transparente. El OVNI del Carnaval, captado fotográficamente y de manera fortuita por Víctor Zambrano en el paseo Los Proceres, justo sobre la guarnición militar Fuerte Tiuna, en Caracas, durante los carnavales del 2009, también constituye una evidencia gráfica importante. Y por último, para no extenderme más, porque podría seguir mencionándote muchos otros casos interesantes, está el Ovni – Rayo de Guarenas, que fue videograbado por Jairo Esparragoza con su dispositivo móvil en septiembre de 2008, cuando el mismo se desplazaba de forma zigzagueante sobre la autopista Guarenas – Guatire, en el estado Miranda, y que luego desapareció ante sus ojos al ser aparentemente impactado por un relámpago. Todos estos casos están debidamente analizados por un equipo multidisciplinario, nacional e internacional, y reseñados en mi blog http://www.ovnivenezuelagrupo.blogspot.com/


¿A que factores le atribuyes que la ufología no haya tenido grandes avances?

Principalmente al individualismo que ha provocado la sublevación de los egos de algunos investigadores. Pienso que en vez de mantenernos separados, trabajando cada quien por su lado, debemos unir esfuerzos para tener mayor fortaleza. Por suerte, en mi caso, intercambio frecuentemente opiniones y material de estudio con colegas de diversos países, lo que me ha proporcionado una plataforma de trabajo sorprendente.

Otro aspecto positivo, en cuanto a la evolución de la investigación ovnilógica, ha estado sucediendo en mi país, y es que en los últimos años ha habido un despertar de conciencia en la juventud venezolana en cuanto al tema ovni, y son ellos quienes precisamente, liberándose de todo egoísmo y sin imponerse en cualquier otro aspecto formal, están impulsando nuevas formas de análisis y de comunicación.

¿Existen más grupos nuevos de investigación en Venezuela?

SI. Hay mucha gente joven organizándose en grupos para tratar de encontrar respuestas lógicas a todo esto que sucede sobre nuestros cielos. Sólo que se mantienen en bajo perfil, manifestándose, hasta ahora, nada más por Internet. Yo he recibido invitaciones para acompañarles, y para mi es un honor poder escuchar tantas buenas ideas juntas, tantas buenas hipótesis, pero hasta ahora no he podido hacerlo físicamente por la falta de tiempo. De acuerdo a lo que he conversado con algunas de estas personas, se puede notar que existe la disposición y las ganas de llevar a cabo un buen trabajo de investigación, transparente, verdadero y bien soportado. Quizás les falte mayor impulso y un poco de trabajo de campo, pero creo que van por el camino correcto.

¿Crees que las llamas desclasificaciones de Ovnis son realmente un aporte y verdaderas?

Cuando me preguntas eso me pongo conspiranoico y me acuerdo de las denuncias realizadas por diversos autores sobre la doble moral que tienen algunos laboratorios farmacéuticos al crear, primero la enfermedad y después la medicina para combatirla.
¿Qué tal que muchos de esos documentos hayan sido puestos a circular intencionalmente para generar matrices de opinión contrarias a la realidad?. Claro, también depende de la fuente de donde provengan.

Por eso no creo 100% en los documentos desclasificados, porque no me consta que todo lo que ellos contengan sea verdadero y mientras no se despeje esta duda, yo mantengo mis reservas.

Para mi vale más un testimonio, al que yo pueda interrogar directamente, conocer e interactuar con su familia, que me lleve a recorrer el lugar donde ocurrieron los hechos y detectar personalmente detalles que no me hayan podido o querido contar, que un montón de papeles con sellos jerárquicos, sobre supuestos relatos y descripciones.

Por último, te dejó unas líneas para que realices algún comentario.

No es fácil introducirse en esta ocupación en la que además de ser visto por mucha gente como algo sobrenatural, también eres acosado, vilipendiado y hasta burlado. Por fortuna también hay mucha gente que valora el trabajo que uno realiza y esas actitudes, junto a los resultados de las investigaciones, que cada vez son más interesantes, constituyen el incentivo más importante para seguir adelante.

No busco fortuna ni fama, si la quisiera ya la tuviera desde hace rato, pero realmente ese no es mi interés. Una cosa es dedicarse por completo a esto, que es mi aspiración a futuro, y generar recursos económicos para poder subsistir, porque de algo hay que vivir, y otra es enriquecerse a costa de exclusividades y especulaciones. Yo respeto el trabajo de los demás y por ende, exijo respeto al trabajo que realizo.

En un momento de mi vida me preocupaba excesivamente por el qué dirán. Tú sabes que hay mucha gente se burla de esto, y le dicen a uno loco, anormal, lunático, planetario y pare usted de contar, pero a estas alturas de mi vida, después de todo lo que me ha tocado ver y experimentar, soy yo quien se burla, internamente claro, de quienes asumen ese tipo de actitudes frente a algo tan serio como la ovnilogía, pero la ovnilogía sensata, ¿eh? no la de circo. Por eso, recibo con total naturalidad todas las críticas habidas y por haber.

Además, mi meta no es obligar a la gente a creer en algo que no ha visto, sino despertar la curiosidad en sus mentes y crear  consciencia sobre lo que está sucediendo allá arriba sobre nuestras cabezas, para que si en algún momento viven la experiencia, no estén tan desorientados y tengan la confianza de hacerla pública.

Defiendo la unidad y la hermandad profesional, porque creo que sólo de esa manera vamos a poder avanzar a pasos agigantados, en el terreno de la investigación. En mi país tengo muchos planes con respecto a este tema y espero poder llevar muy pronto los casos venezolanos y sus respectivas investigaciones al mundo entero, a través de distintos espacios de comunicación. Les invito a que nos sigan la pista a través de mi blog http://www.ovnivenezuelagrupo.blogspot.com/

Agradezco la gentileza y disposición de Héctor para la entrevista.


Elizabeth Ramírez, 2010.-

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